Veinticuatro horas comiendo en Róterdam
Plato a plato, desde el mercado a las siete de la mañana hasta la última cocina que sigue abierta. El episodio cuatro de la serie de ciudades sigue un día entero de comer en la ciudad más autosuficiente del país.

A Róterdam se la llama ciudad joven tantas veces que la frase ha dejado de significar nada. Lo que es cierto, de forma más concreta, es que tiene menos patrimonio de restaurantes heredado que Ámsterdam, así que lo que abre allí suele hacerlo a su manera.
El documental empieza en el mercado antes de las siete, cuando los vendedores todavía están montando los puestos y los primeros carritos de café son lo único que forma cola. Termina después de medianoche, en una cocina que ya no acepta nuevos pedidos pero todavía no ha apagado el pase. Entre medias, el equipo comió en nueve locales a lo largo del día: una panadería, una pescadería, un lunch room, dos cocinas indonesias muy distintas entre sí, un bar que se toma la comida en serio y tres locales que solo cobran sentido cuando se pone el sol.
Qué hay en el plato
Róterdam no hace patrimonio. Hace lo que funciona ahora mismo, y por eso es el lugar más interesante para comer del país.
Nada de esto es una clasificación, ni un resumen de lo mejor. Es un día, filmado tal como ocurrió, con el pedido, la espera y la cuenta incluidos en vez de cortados. La cámara sigue a quien cocina, no a quien habla de cocinar, que es la pequeña regla sobre la que funciona toda la serie.
La propia guía sobre qué comer en Róterdam recoge los platos que merece la pena buscar en una visita normal. El documental recoge lo que pasa cuando se intenta meter una semana normal de comidas en un solo día.
Qué viene después
El hilo conductor de las nueve paradas fue el precio. Casi todo lo que merece la pena comer en esta ciudad cuesta menos de treinta euros, y las cocinas que lo consiguen no se disculpan por el formato, ni lo disfrazan de otra cosa.
Ve el documental para el recorrido completo. Las direcciones están en la descripción, en el orden en que transcurrió el día real, sin reordenar para que parezca un itinerario más ordenado del que el equipo caminó en realidad.


