Viticultores del Douro: 12 millones por dejar la uva en la cepa
Portugal pagará hasta 1.125 euros por hectárea por la uva que nadie compra, mientras la cuota de oporto sigue muy por debajo de 2023 y las bodegas están llenas.

Los viticultores del Douro que no logren vender la cosecha de este año cobrarán por dejarla en la cepa. Una orden ministerial publicada en el Diário da República portugués da al IVDP, el regulador de los vinos del Douro y de Oporto, 15 días para abrir las solicitudes de una ayuda de 12 millones de euros con un tope de 1.125 euros por hectárea.
El Consejo de Ministros aprobó la medida el 4 de septiembre para la campaña 2026-2027, y la Resolución 177/2026 fijó el reparto: 9 millones del presupuesto de Agricultura y 3 millones del Ministerio de Finanzas, según Observador. Va dirigida a los viticultores de la Región Demarcada del Douro, socios de cooperativas incluidos, que viven de vender uva y no han encontrado comprador.
Cómo se paga la ayuda a los viticultores del Douro
El Estado paga ahora a los viticultores del Douro por la uva que nadie quiere comprar.
La ayuda se calcula sobre la uva que queda sin vendimiar, no sobre la vendida. El IVDP compara la producción declarada de cada viticultor en 2026 con su media de las cinco campañas anteriores y paga la diferencia en una única transferencia, hasta 1.125 euros por hectárea. Si las solicitudes superan el presupuesto, los pagos se reducen a prorrata.
Las condiciones son estrictas. Hay que identificar las parcelas afectadas y mantener la uva en la planta hasta que el IVDP la inspeccione. Desde la solicitud hasta el cobro, la orden prohíbe vendimiar, transformar, vender o dar cualquier otro destino a esa fruta. Cuando el IVDP abra la convocatoria, los viticultores tendrán un único plazo de 15 días, y el regulador dispondrá después de ocho días para resolver.
Una cuota de oporto demasiado pequeña para la cosecha
La presión viene del benefício, el volumen de mosto que cada año puede convertirse en oporto. El IVDP autorizó 76.000 pipas para 2026, unos 57 millones de kilos de uva, apenas por encima de las 75.000 de 2025 y muy lejos de las 104.000 de 2023, según Wine Intelligence.
Esa cuota decide los ingresos de un viticultor. La uva apta para oporto se paga a entre 900 y 1.200 euros por pipa, frente a 150-400 euros la destinada a vino tranquilo, mientras un viticultor de Ervedosa do Douro calcula que cultivar una hectárea cuesta unos 5.000 euros. Rui Paredes, presidente de la Casa do Douro, ha advertido de que puede repetirse 2024, cuando hubo uva que se quedó sin vendimiar por falta de compradores.
El Gobierno lo atribuye a la caída de la demanda internacional y del consumo en los mercados tradicionales, que ha dejado las bodegas llenas de vino sin vender. La vendimia, además, empezó unas dos semanas antes. España tiene su propia versión del apretón: la vendimia más temprana de Rioja ha reabierto la pelea por el precio de la uva.
La resolución ya mira más allá de los 12 millones. Pide al IVDP que, junto con viticultores y comercio, proponga antes del 31 de diciembre un fondo de sostenibilidad permanente para gestionar los excedentes sin dinero público extraordinario. Hasta entonces, en unas terrazas que la UNESCO declaró patrimonio hace 25 años, el Estado paga para que la uva se quede donde está.
Fuentes
- Diário de Viseu (Lusa) · 2026-09-15
- Diário da República – Resolução do Conselho de Ministros n.º 177/2026 · 2026-09-09
- Observador · 2026-09-09
- Wine Intelligence · 2026-09-06


