KFC Coca-Cola: la cadena deja Pepsi en EE. UU. tras casi 40 años
La cadena de Louisville cierra una relación de suministro que viene de cuando PepsiCo era su dueña, dentro de un plan de relanzamiento con bebidas nuevas, menús baratos y clásicos que vuelven.

El acuerdo KFC Coca-Cola anunciado el jueves 15 de octubre sustituirá las bebidas de Pepsi en unos 3.700 restaurantes de KFC en Estados Unidos y pondrá fin a una relación de suministro que empezó en 1986. El cambio arranca en enero de 2027 y debe estar completo al cierre del primer trimestre.
Catherine Tan-Gillespie, presidenta de KFC en Estados Unidos, fijó el calendario en un memorando interno citado por CNBC, y la cadena confirmó la decisión en declaraciones a la prensa especializada. Las marcas de Coca-Cola ocuparán los surtidores, las neveras y los menús combinados de la cadena con sede en Louisville, que según Fox Business suma unos 3.700 locales en el país.
Tan-Gillespie definió a las dos compañías como «dos originales, con un profundo cariño del consumidor» y dijo que la alianza va más allá de lo que hay en el vaso. Dagmar Boggs, presidenta de restauración y consumo en local de Coca-Cola para Norteamérica, habló de «una oportunidad increíble para que cada visita resulte más refrescante». Ambas partes hablan de nuevos maridajes de comida y bebida y de una carta de bebidas más amplia; ninguna ha publicado las condiciones económicas.
Un contrato de refrescos casi nunca es solo un contrato de refrescos: KFC se compra una historia nueva.
Por qué el acuerdo KFC Coca-Cola importa ahora
El cambio forma parte del plan de remontada que KFC lanzó en 2025, tras años perdiendo cuota de mercado frente a Chick-fil-A y Popeyes. Hasta ahora el plan ha traído una imagen renovada, menús más baratos y la vuelta de las patatas gajo y el pollo popcorn. Las bebidas son parte de la apuesta: el prototipo Open House de la cadena en McKinney, Texas, vende una gama «Sips» de limonadas, refrescos con boba y batidos Krunch, una categoría de alto margen que persiguen los operadores de comida rápida.
Para PepsiCo la pérdida se nota. KFC está entre los mayores vendedores de Pepsi y Mountain Dew de la restauración estadounidense, según CNBC, y las dos historias están entrelazadas. PepsiCo compró KFC en 1986, cuando la cadena de pollo era el segundo cliente de surtidor de Coca-Cola después de McDonald’s, y convirtió a Pepsi en su proveedor exclusivo de bebidas.
Qué cambia para Taco Bell y Pizza Hut
En 1997 PepsiCo escindió su división de restaurantes, formada por KFC, Pizza Hut y Taco Bell, con el nombre de Tricon Global Restaurants, rebautizada Yum! Brands en 2002. Los contratos con Pepsi sobrevivieron a la separación y, fuera del negocio de KFC en Estados Unidos, siguen vigentes. Según The Wall Street Journal, que adelantó el acuerdo, Taco Bell, que ya se expande en Alemania, seguirá sirviendo Pepsi, y Reuters informó de que PepsiCo renovó hace poco los acuerdos que cubren Taco Bell y los restaurantes internacionales de KFC. El anuncio no menciona a Pizza Hut.
Tan-Gillespie afirmó que Pepsi sigue siendo un socio importante para Yum! Brands y para KFC fuera del país, donde algunos mercados ya sirven Coca-Cola. PepsiCo ha perdido en los últimos años las cuentas de Marriott y de las zonas de restauración de Costco, mientras ganaba Subway, según la prensa estadounidense.
Los primeros surtidores de Coca-Cola llegan en enero. Si se cumple el calendario, todos los KFC de Estados Unidos los tendrán a finales de marzo de 2027, 41 años después de la llegada de Pepsi.


