Red blotch en Napa: 2,5 millones de dólares para investigarlo
Bodegas como Opus One y Dominus Estate pagan tres años de trabajo sobre un virus de la vid que no tiene cura. Las primeras convocatorias se abren en enero de 2027.

Viticultores y bodegas de Napa Valley han comprometido 2,5 millones de dólares para investigar el red blotch, con lo que arranca la primera fase, de tres años, de la Grapevine Red Blotch Virus Research Initiative, anunciada el 6 de octubre.
El dinero es privado. La nota cita entre los aportantes a Christian Moueix, de Dominus Estate, a Opus One Winery, Joseph Phelps Vineyards, Darioush Winery, Joe Wender y Ann Colgin, Tom Gamble, de Gamble Estates, Vine Hill Ranch, Laelius Winegrowing, Silverado Farming Company y la familia Araujo. En la lista no figura ninguna asociación sectorial ni organismo público.
Ningún laboratorio recibe el cheque entero. La American Vineyard Foundation actuará como agente fiscal y administradora, con acuerdos que según la iniciativa aún se están cerrando, y las ayudas se repartirán por convocatorias competitivas. Un comité de gobierno propuesto de diez miembros, repartido a partes iguales entre el vino y la ciencia, fija presupuestos y toma la decisión final; antes, un panel independiente puntúa cada propuesta.
Sin cura para el red blotch, los viticultores de Napa se pagan ellos mismos la investigación.
Según los organizadores, el proyecto nació en 2025 de unas conversaciones convocadas por el Robert-Jean de Vogüé Research Center de Moët Hennessy. Llega una semana después de que la vendimia 2026 de Napa cerrara corta.
Qué hace el red blotch en un viñedo
La enfermedad se observó por primera vez en 2007 en la estación experimental de UC Davis en Oakville, en Napa Valley, y el virus que la causa no se identificó hasta 2012, según la universidad. Las cepas infectadas dan uvas más pequeñas que maduran despacio, con menos azúcar y menos color.
No hay cura para el red blotch. UC Davis describe como único tratamiento arrancar la cepa. En 2016 los investigadores demostraron que un insecto, Spissistilus festinus (three-cornered alfalfa hopper), transmite el virus, y advirtieron de que quizá no sea el único. La enfermedad se ha detectado también en Oregón y Nueva York.
La cifra de daños del red blotch más citada procede de un estudio de 2017 publicado en el American Journal of Enology and Viticulture: entre 2.213 dólares por hectárea en el este de Washington y 68.548 dólares por hectárea en el condado de Napa a lo largo de los 25 años de vida de un viñedo.
La investigación del red blotch abre convocatorias en enero de 2027
Las primeras convocatorias de proyectos están previstas para enero de 2027 y las decisiones de financiación, para la primavera. Cubren cuatro áreas: una detección más temprana y fiable, la biología del virus y de sus vectores, el manejo del viñedo para frenar el contagio y los análisis en vivero para garantizar material vegetal sano.
Ben Montpetit, director del Departamento de Viticultura y Enología de UC Davis, afirma en la nota que investigadores y sector han identificado juntos las necesidades más urgentes y que el objetivo son «herramientas prácticas que los viticultores puedan usar».
La recaudación continúa para las fases siguientes. La escala es la pregunta abierta: con la estimación más alta del estudio de 2017, 2,5 millones de dólares equivalen a la pérdida de toda la vida útil de unas 36 hectáreas de viñedo en Napa.


