Quiosco con IA de Square: pedidos por voz por 1.999 dólares
La filial de pagos de Block apunta con una pantalla de autoservicio que habla a los restaurantes de comida rápida sin personal de mostrador. Toast, que vende sus propios quioscos, cayó más de un 4,5 %.

El quiosco con IA de Square salió a la venta en Estados Unidos el 14 de octubre: una pantalla de autoservicio de 21,5 pulgadas que toma pedidos por voz además de por tacto, por 1.999 dólares más cuotas mensuales. La filial de pagos de Block lo dirige a los restaurantes de servicio rápido, donde el mostrador es el puesto más difícil de cubrir.
Square llama a su software una capa de voz «agéntica». Lee la carta del propio restaurante, responde preguntas sobre alérgenos u opciones vegetarianas, sugiere complementos según lo que se vende en ese local y a esa hora y gestiona cambios y sustituciones. El cliente puede pasar de hablar a tocar dentro del mismo pedido. Un detector de presencia lo saluda al acercarse, y la web tecnológica Glitchwire cuenta tres micrófonos direccionales en la carcasa.
El pago va integrado, con contactless, chip y un lector de códigos de barras para tarjetas regalo. El cliente puede identificarse con una cuenta de Square Loyalty o un perfil de Neighborhoods, la red local que Square gestiona con Cash App.
El quiosco se vende por las horas que ahorra; quién se queda esas horas lo decide el franquiciado.
Lo que cuesta en un año el quiosco con IA de Square
Los 1.999 dólares incluyen un soporte de mostrador; los demás soportes cuestan más. A eso se suman una cuota de software de 99 dólares al mes por aparato y una suscripción Square Plus de 49 dólares al mes por local, o Premium de 149, según Investing.com. Un quiosco con IA de Square con el plan más barato cuesta, por tanto, 3.775 dólares el primer año. Glitchwire informa de que solo se vende en Estados Unidos y solo funciona en inglés.
Square cita dos clientes de prueba. Baltej Sra, consejero delegado de Boba Nation Grand, dice que la cadena lo instalará este año en el resto de sus locales tras las pruebas. Lawrence Kam, franquiciado con varios locales de L&L Hawaiian BBQ, dice que era «realmente escéptico con los quioscos» y que ahora los quiere en toda la red nacional de la marca.
Toast cae en bolsa y la pregunta del mostrador
Toast, que vende sus propios quioscos de autopedido a restaurantes, cayó más de un 4,5 % a media sesión el día del lanzamiento, según Stocktwits; la acción ya perdía un 17 % en lo que va de año. Clover y Bite también venden terminales de pedido.
El comunicado es claro sobre el motivo del aparato: «problemas persistentes de personal que obligan a los restaurantes a hacer más con menos». No dice que el quiosco sustituya a nadie. La respuesta de Square llega de Thomas Templeton, responsable mundial de hardware de Block, que asegura que la máquina devuelve «al personal el tiempo para centrarse en la hospitalidad y en las tareas que más importan».
Los márgenes explican la propuesta mejor que la voz. El mayor franquiciado de Wendy's en Estados Unidos se acogió al Capítulo 11 en septiembre tras una caída del 48 % del beneficio por local, y los operadores en esa situación cuentan horas de trabajo. Si las horas que ahorra un quiosco van a la hospitalidad o salen del cuadrante lo decidirá cada franquiciado, no la máquina.


