El precio del café arábica toca máximos de seis meses
Una cosecha brasileña lenta y exportaciones colombianas irregulares tensaron la oferta de arábica en agosto, hasta llevar los precios a su nivel más alto en seis meses.

El precio del café arábica subió hasta su nivel más alto en seis meses y medio a finales de agosto, mientras la cosecha de Brasil se retrasaba, antes de suavizarse hasta cerca de 3,08 dólares la libra el 1 de septiembre.
La cosecha 2026/27 de Brasil estaba recolectada al 90% el 12 de agosto, según los seguimientos del sector, frente al 97% en la misma fecha del año anterior y una media de cinco años del 94%. Esa diferencia de varios puntos no parece mucha, pero el mercado del café se mueve exactamente con ese margen: bastó para empujar los futuros hasta unos 3,42 dólares la libra a mediados y finales de agosto, su nivel más alto desde que las existencias certificadas de arábica de ICE cayeron a un mínimo de 26 años.
Los agricultores brasileños han añadido presión al retener grano a la espera de precios aún más altos, una respuesta habitual cuando la cosecha ya llega tarde. Que venda más despacio el país que produce más arábica que ningún otro tensa la cadena de suministro para los tostadores de todo el mundo, no solo en Brasil, la misma cadena que el nuevo acuerdo de exportación de Uganda con Corea del Sur intenta reforzar por el lado del robusta.
Una cosecha tardía y una cadena tensa: el café rara vez sube solo por la demanda.
Las exportaciones de Colombia siguen irregulares
Colombia, el segundo productor de arábica, solo ha reanudado parcialmente los envíos por el puerto de Buenaventura, que gestiona la mayor parte de sus exportaciones de café. El tráfico por el puerto sigue siendo intermitente, lo que añade una segunda fuente de incertidumbre sobre la lenta cosecha brasileña justo cuando los compradores tienen poco margen para sustituir un origen por otro.
Los precios retrocedieron desde su máximo de agosto en cuanto la cosecha brasileña se aceleró ya en septiembre, un patrón que se repite desde hace varios años: un cierre tardío y tenso seguido de una recuperación rápida en cuanto el tiempo acompaña.
La cosecha del año que viene ya preocupa
Los meteorólogos vigilan un posible patrón de El Niño que podría retrasar las lluvias que los cafetos brasileños necesitan para florecer entre septiembre y octubre, el periodo que en la práctica determina el tamaño de la cosecha 2027/28. Un retraso ahora no movería el precio de este año, pero alargaría la historia de oferta ajustada que los tostadores llevan viviendo desde que empezó la caída de existencias.
Nada de esto es noticia para quien compra café verde para vivir de ello. Cada vez es más noticia para quien compra una bolsa en el supermercado, en un año en el que la propia cosecha, y no los costes de transporte ni la demanda, ha causado la mayor parte del daño.
Fuentes
- Barchart · 2026-08-12
- Yahoo Finance · 2026-09-01
- Barchart · 2026-09-05


