Sign of the Beefcarver cierra su último restaurante en Royal Oak
La cadena de rosbif de Míchigan cierra el 25 de octubre su comedor original de Woodward Avenue, golpeada por el precio récord de la carne y por pérdidas que arrastra desde la pandemia.

Sign of the Beefcarver, la cadena de rosbif que dio de comer al área de Detroit durante casi siete décadas, cerrará el domingo 25 de octubre su último restaurante, el original de Woodward Avenue en Royal Oak (Míchigan).
Los dueños anunciaron la decisión en una publicación de Facebook el domingo 18 de octubre. Alegan la subida del coste de los alimentos, sobre todo del rosbif, y unas pérdidas que se acumulan desde la pandemia. «Ya no podemos absorber los costes excesivos de operar y seguir ofreciendo a nuestros clientes una propuesta de valor atractiva», decía el mensaje, según recoge CBS Detroit.
Jay Joliat, hijo del fundador y al frente del restaurante desde 1988, explicó al Detroit Free Press que la carne de vacuno está en máximos históricos y que las facturas de personal y de energía también han subido. FOX 2 Detroit y WXYZ recogen los mismos motivos; según WXYZ, los propietarios señalan además el cierre por la covid-19 y lo que llaman políticas públicas gravosas.
Un restaurante que lleva el rosbif en el nombre tiene poco margen para escapar de su precio.
Sign of the Beefcarver y su comedor de 1957
Jack Joliat y Bob LaJoie abrieron el restaurante de Royal Oak, en el 27400 de Woodward Avenue, en 1957, según CBS Detroit, que cita a la Sociedad Histórica de Royal Oak. La carta giraba en torno al rosbif, el plato que los propios dueños definen como el que da nombre a la casa, con precios pensados para familias y no para dietas de empresa.
El concepto se extendió por los suburbios. CBS Detroit cuenta otros siete Beefcarver en el área de Detroit en 1972; el Free Press habla de más de una docena a lo largo de los años y afirma que la cadena llegó a emplear a más de 1.000 personas. Fueron cerrando uno tras otro. El local de Dearborn, en Michigan Avenue, cerró en junio de 2018 tras más de 50 años, y Royal Oak quedó como único superviviente.
Qué pasará con el edificio de Woodward Avenue
La familia es propietaria del edificio y estudia qué hacer con él, según el Free Press; no se ha anunciado comprador ni nuevo uso. Tampoco se ha comunicado cuántos empleados se ven afectados. En su mensaje, los dueños pidieron a los clientes habituales que dejen propina al equipo, le ofrezcan trabajo o le apoyen de cualquier otra forma durante la última semana.
El cierre muestra lo expuesta que está una carta de un solo producto a una sola materia prima: un restaurante que lleva el rosbif en el nombre tiene poco margen para cambiar el plato cuando sube el precio de la pieza. La restauración de Detroit avanza en otra dirección, con la región ya cubierta por la Guía Michelin Great Lakes, que eligió Detroit para su primera gala.
Las puertas de Woodward Avenue se cierran para siempre el 25 de octubre, 69 años después de abrirse por primera vez.


