La feria de la trufa blanca de Alba abre el 10 de octubre
La 96ª edición abre la temporada en el Piamonte con nueve fines de semana de mercado, una comisión de calidad en los puestos y la subasta solidaria del 8 de noviembre.

La feria de la trufa blanca de Alba abre el 10 de octubre y se prolonga hasta el 6 de diciembre, una 96ª edición que fija el calendario de toda la temporada de tuber magnatum.
El mercado mundial se instala en el Cortile della Maddalena, en el centro de Alba, abierto sábados y domingos de 9.30 a 19.30, con entrada de 6 euros. Cada trufa que se pone a la venta pasa antes por una comisión de calidad, y esa es la parte de la feria que le importa al comprador: la trufa blanca se vende por olor y por peso, y las dos cosas son fáciles de falsear.
Nueve fines de semana son mucho recorrido para un producto que no se guarda. La trufa blanca no se cultiva: se saca del monte, de las raíces de roble, avellano y tilo de las colinas de las Langhe, el Roero y el Monferrato, y el tamaño de la cosecha lo decide la lluvia del verano, meses antes de que nadie coja el cuchillo.
La trufa blanca es el único cultivo donde una mala cosecha es buena noticia para quien vende.
Lo que vende la feria de la trufa blanca de Alba
Alrededor del mercado hay cocinas en directo, catas, salidas de búsqueda con perreros con licencia y el Palio degli Asini, la carrera de burros del 4 de octubre que abre el programa medieval de la ciudad. El centro de gravedad comercial, sin embargo, es la Subasta Mundial de la Trufa Blanca de Alba del 8 de noviembre en el castillo de Grinzane Cavour, en su 27ª edición y conectada por vídeo con salas de puja en el extranjero.
Esa subasta es una recaudación benéfica, no una referencia de precio. La edición de 2025 reunió 502.000 euros para causas sociales, y la organización cuenta cerca de cien proyectos apoyados en cinco años. Los lotes trofeo se van a cifras que ningún restaurante pagaría, y por eso mismo no sirven de guía de lo que gastará una cocina en noviembre.
Una temporada que decide el tiempo
Los productores del Piamonte han pasado el verano mirando la lluvia, como cada año. El rendimiento de la trufa depende mucho de ella: tras un agosto seco la cosecha suele ser corta, dura y cara; un otoño pasado de agua podre lo que el verano perdonó. La feria no publica previsiones y el precio de mercado no se asienta hasta que los primeros lotes serios están en los puestos, a finales de octubre.
El producto de temporada vive un año desigual en Europa. El aceite de oliva está barato y nervioso, mientras las previsiones de cacao siguen cayendo en África Occidental. La trufa es el único cultivo donde la escasez es el modelo de negocio.
Fuentes
- Fiera Internazionale del Tartufo Bianco d'Alba · 2026-09-10
- InformaCibo · 2026-09-08
- Castello di Grinzane Cavour · 2026-08-14


