El precio de la avellana turca, un cuarto bajo el mínimo estatal
Los comerciantes de Ordu pagaron 180-190 liras el kilo el 27 de septiembre frente a las 250 del Estado, con una cosecha de hasta 810.000 toneladas e inspectores en la zona avellanera del mar Negro.

El precio de la avellana turca en el mercado libre de Ordu se situó el 27 de septiembre entre 180 y 190 liras el kilo, alrededor de una cuarta parte por debajo de las 250 liras que paga por la misma avellana la TMO, el organismo estatal de cereales, según los boletines de mercado locales.
La diferencia dura ya un mes en una cosecha que arrancó en Giresun a comienzos de agosto. La TMO fijó el 6 de agosto sus precios de compra para 2026/27: 255 liras el kilo para la calidad Giresun y 250 liras para la calidad Levant, con cáscara y sobre una base de rendimiento en grano del 50 %, más 5,10 y 5 liras por cada punto de rendimiento por encima de esa línea. Sus compras se abrieron el 24 de agosto.
En Giresun, el mercado libre se movía más cerca de las 210 liras. Fiskobirlik, la unión de cooperativas de productores de avellana, pagaba en Ordu 195 liras a sus socios y 185 liras a los no socios, según publicó el domingo el diario digital local Orducu.
Un mínimo estatal que cubre solo parte de la cosecha acaba siendo un segundo precio, no un suelo.
Por qué el precio de la avellana turca se ha partido en dos
El precio estatal subió un 28 % en liras respecto a las 195 liras de la campaña anterior, pero la caída de la moneda redujo la mejora a cerca de un 9 % en dólares, según los cálculos de FreshPlaza en agosto. La cosecha, además, es mayor: las estimaciones van de 700.000 toneladas a las 809.940 toneladas que prevé el International Nut and Dried Fruit Council, frente a 518.000 toneladas en 2025/26.
Una cosecha más grande y un comprador público que solo puede absorber una parte dejan que el resto del mercado busque su propio nivel. A 18 de septiembre, la TMO había comprado unas 60.000 toneladas frente a unas 210.000 toneladas de entregas con cita, a un ritmo de unas 1.500 toneladas diarias, informó el diario económico Ekonomim. Los exportadores salen de una campaña floja: las exportaciones de avellana descascarada en los once primeros meses de 2025/26 cayeron un 37 %, hasta 186.400 toneladas.
Inspectores en Ordu, productores en los secaderos
El Ministerio de Comercio y la Autoridad de la Competencia enviaron inspectores a Ordu a mediados de septiembre para revisar los registros comerciales y las existencias físicas de los comerciantes, tras las quejas de las organizaciones de productores. Atakan Akça, presidente de la cámara agraria de Altınordu, sostuvo que la revisión debería empezar por las cifras de exportación y bajar por la cadena, en lugar de arrancar por los precios pagados al agricultor. No se ha publicado ninguna conclusión.
Los productores citados por la prensa de Ordu aseguran que el precio del mercado libre no cubre sus costes de producción y que la lluvia ha complicado este otoño el secado de la avellana al aire libre.
Para las cocinas de pastelería, la brecha es una buena noticia que llega tarde. Turquía es el mayor productor mundial de avellanas, y una cosecha más grande que se vende por debajo del precio mínimo estatal debería abaratar el grano después del pico de septiembre de 2025, que convirtió una torta de avellanas del Piamonte en una línea cara de la carta de postres. La próxima señal será cuánto tiempo sigue comprando la TMO y en qué volumen.


