Christophe Hardiquest cierra Menssa, su estrella en Bruselas
El chef que tuvo dos estrellas Michelin en Bon-Bon sirve su última cena en Menssa el 14 de noviembre y se pasa a las cenas privadas, los cursos de cocina y la asesoría.

Christophe Hardiquest cierra Menssa, el restaurante de barra con una estrella Michelin que abrió en 2023 en Woluwe-Saint-Pierre, tras un último servicio el 14 de noviembre. El chef de Bruselas asegura que no se jubila: quiere dedicar su tiempo a crear, investigar y enseñar en lugar de gestionar una sala fija.
El anuncio llegó el lunes 19 de octubre con un comunicado del chef y un aviso en la web del restaurante, que indica que las reservas, los eventos privados y los bonos regalo siguen siendo posibles hasta la última noche. Menssa está en el número 453 de la avenue de Tervueren, la misma dirección en la que Hardiquest dirigió Bon-Bon hasta 2022.
«Hoy quiero dedicar mi tiempo a la cocina en sí: crear, investigar, transmitir», dijo Hardiquest en el comunicado que recoge La Libre. En declaraciones a Paris Match Belgique, habló de una decisión personal y añadió que su cocina se dirige a apasionados.
Dos cierres con estrella en la misma dirección en cuatro años, y ninguna despedida de los fogones.
De Bon-Bon a Menssa en Bruselas
Hardiquest abrió Bon-Bon en 2001 en una antigua tienda de muebles indonesios de Uccle. Obtuvo la primera estrella Michelin en 2004, se trasladó a Woluwe-Saint-Pierre en 2011 y sumó la segunda estrella en la guía de 2014; Gault&Millau le daba 19,5 sobre 20. Lo cerró en junio de 2022 y en febrero de 2023 reabrió el local como Menssa, reconstruido alrededor de una barra curva frente a la cocina.
Menssa logró una estrella Michelin en 2024 y la mantuvo en 2025 y 2026, según BRUZZ, y tiene 17 sobre 20 en Gault&Millau. Su final se suma a un otoño difícil para la alta cocina belga: La Table de Maxime, con dos estrellas, anunció su cierre a principios de octubre, y en el centro de la ciudad L'Écailler du Palais Royal cierra tras 59 años.
Por qué Hardiquest cierra Menssa sin jubilarse
El chef enumera cuatro líneas de trabajo, según BRUZZ: cenas privadas y experiencias gastronómicas a medida, asesoría a grupos de hostelería y a cocineros jóvenes, más presencia en Le Petit Bon-Bon y más proyectos en el extranjero. Las cenas privadas serán en casa de los clientes o en espacios alquilados, y prepara cursos de cocina en los que los invitados cocinan la comida con él.
Le Petit Bon-Bon es la brasserie del hotel Corinthia Brussels, cuya carta diseña desde 2025; ahora formará al equipo, supervisará los platos y trabajará el servicio de sala. También colaborará con la familia Gillet, propietaria de los restaurantes vecinos Sanzaru y Mizaru, y acompañará al nuevo restaurante que ocupará el edificio de Menssa. Por ahora no se conocen ni su nombre ni su fecha de apertura.
Para los comensales el margen es corto: quedan algo menos de cuatro semanas de servicio en la avenue de Tervueren. Para Hardiquest, es la segunda vez en cuatro años que cierra un restaurante con estrella en la misma dirección, esta vez sin abrir otro propio.


