Bodegas de Suisun Valley contra el plan de agua de California
Caymus y sus vecinos del condado de Solano temen que un tope estatal a las captaciones de los ríos frene los viñedos. Reguladores y ecologistas creen que exageran.

Las bodegas de Suisun Valley, encabezadas por Caymus Vineyards, de Napa, piden al gobernador de California que intervenga antes de que los reguladores voten el mes que viene un tope al agua que se puede extraer de los ríos que alimentan el delta de Sacramento-San Joaquín.
La Junta Estatal de Control de Recursos Hídricos estudiará la aprobación del Bay-Delta Plan actualizado en Sacramento los días 28 y 29 de octubre, según su convocatoria. La revisión fija nuevos objetivos de caudal para el río Sacramento, sus afluentes y el delta, donde las captaciones intensivas han degradado el agua y han acercado a varias especies de peces a la extinción, según informó el San Francisco Chronicle el 28 de septiembre.
La familia Wagner trasladó el grueso de la producción de Caymus al condado de Solano en 2018 y abrió una sala de catas en el valle en 2022. La denominación, reconocida desde 1982, solo tenía seis bodegas relativamente pequeñas antes de su llegada. Tiene una décima parte del tamaño del valle de Napa y es conocida por la Petite Sirah, según la bodega.
Un tope de agua pensado para los peces ya es una partida en el plan de negocio de las bodegas.
Por qué las bodegas de Suisun Valley temen el Bay-Delta Plan
Michael Carlson, vicepresidente y director jurídico de Caymus, redactó la mayor parte de una carta a la oficina de desarrollo económico del gobernador Gavin Newsom en la que pide que prevalezca el Putah Creek Accord, vigente desde 2000. Firmada también por ayuntamientos de Solano y viticultores como Anselmo Farms y Babcock Vineyard Management, la carta afirma que solo Caymus ha invertido «cientos de millones de dólares» en el valle. Si las restricciones se aplican por completo, dijo Carlson al Chronicle, «sin duda nos obligará a pulsar el botón de pausa».
Putah Creek y el lago Berryessa aportan cerca de la mitad del agua municipal del condado de Solano y la mayor parte de la agrícola. Un acuerdo voluntario congela las captaciones actuales del condado solo durante ocho años. El Solano Irrigation District calcula que, con las normas completas, los suministros del embalse podrían caer a cero uno de cada cinco años y a la mitad dos de cada cinco; la estimación del propio estado, según el distrito, limita el recorte al 50 %.
V. Sattui, que dice no haber conseguido suficiente suministro de agua para un permiso de bodega en el valle, calificó el plan de «una solución en busca de un problema».
Reguladores y ecologistas responden
El Departamento de Recursos Hídricos de California calificó el plan y los acuerdos locales de restauración de «un paso crítico» para el suministro y los ríos. Jon Rosenfield, científico sénior de San Francisco Baykeeper, dijo que el impacto agrícola está «enormemente exagerado» frente a la pérdida de varias pesquerías. La Oficina federal de Recuperación, en cambio, advirtió este mes de que el plan amenaza la economía agrícola de California.
Es un año difícil para el vino californiano: la vendimia de la North Coast llegó temprana y escasa, y Jean-Charles Boisset compró Artesa, en Carneros, la semana pasada. La votación de octubre decidirá si el crecimiento del valle descansa sobre ocho años de certidumbre o sobre algo más duradero.


