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Qué comer en Roma: 10 platos y dónde encontrarlos

Cuatro pastas, un rabo de buey, una alcachofa frita y un bollo de nata: el canon romano es corto y fijo, y las direcciones que mejor lo cocinan apenas se han movido en décadas.

Espaguetis a la carbonara con guanciale, pecorino y pimienta negra en un plato oscuro
Fotografía · Photo: Javier Somoza · Wikimedia Commons · CC BY-SA 4.0

Qué comer en Roma se resume en cuatro pastas (carbonara, cacio e pepe, gricia y amatriciana), la cocina de casquería y rabo de buey de Testaccio y una línea de comida callejera de supplì, pizza al corte y trapizzino. Las diez direcciones de esta guía sirven bien cada uno de ellos, desde un supplì de 2,50 € hasta un plato de tonnarelli de 19 €.

La cocina romana es una cocina de pocos ingredientes repetidos con disciplina: guanciale, pecorino romano, pimienta negra, huevo, tomate, alcachofas y los cortes baratos con los que antes se pagaba a los trabajadores del matadero. Por esa paleta tan estrecha, la pregunta de qué comer en Roma tiene una respuesta corta y una discusión larga sobre dónde. Hemos comprobado que cada dirección de esta guía estaba abierta en 2025 o 2026, y los precios salen de cartas y reseñas recientes.

Si ya has recorrido nuestras guías sobre qué comer en Nápoles y qué comer en Bolonia, Roma es el tercer vértice del triángulo italiano: menos masa que Nápoles, menos mantequilla que Bolonia y más pecorino que las dos.

En Roma las recetas no cambian; lo único que se elige de verdad es la dirección.

Qué comer en Roma primero: carbonara en Roscioli, Regola

La carbonara es yema de huevo, guanciale, pecorino romano y pimienta negra, mezclados fuera del fuego hasta que la salsa queda brillante y no cuajada. La versión romana no lleva nata.

Salumeria Roscioli, en Via dei Giubbonari 21, a pocos pasos de Campo de' Fiori, es una charcutería con mesas y una bodega de más de 2.800 referencias. Su carbonara usa guanciale del productor Verrigni, yemas de un naranja intenso y una mezcla de tres pecorinos. El plato cuesta unos 17–18 €; una comida completa con vino sale por 60–85 € por persona. Abre todos los días de 12:30 a 15:30 y de 19:00 a 23:30; reserva en línea con mucha antelación.

Cacio e pepe en Felice a Testaccio

El cacio e pepe es la prueba más sencilla para un cocinero romano: pecorino, pimienta negra y agua de cocción con almidón batidos hasta formar una crema, sin nada detrás de lo que esconderse.

Felice a Testaccio, en Via Mastro Giorgio 29, abrió en 1936 y la ciudad lo reconoce como establecimiento histórico. Sus tonnarelli cacio e pepe se terminan en la mesa y cuestan unos 19 €; tres platos salen por unos 40 € por persona. Abre todos los días a mediodía y por la noche, y solo acepta reservas a través de su web.

Gricia y amatriciana en Armando al Pantheon, centro histórico

La gricia es una carbonara sin huevo: guanciale, pecorino y pimienta. Añade tomate y tendrás la amatriciana, que debe su nombre a la localidad de Amatrice pero que Roma reclama como suya desde hace más de un siglo.

Armando al Pantheon, en Salita de' Crescenzi 31, lo lleva la familia Gargioli desde 1961 y aparece en la Guía Michelin. La carta cambia a menudo, pero mantiene los spaghetti alla gricia, los rigatoni all'amatriciana, los callos y la pasta e ceci. Cuenta con unos 50 € por persona sin vino y reserva con semanas de antelación para cenar.

Coda alla vaccinara en Checchino dal 1887, Testaccio

La coda alla vaccinara es rabo de buey estofado durante horas con tomate, apio, piñones y pasas. Pertenece al quinto quarto, la casquería y los cortes menores que los trabajadores del matadero de Testaccio se llevaban a casa como parte de su paga.

Checchino dal 1887, en Via di Monte Testaccio 30, está frente al antiguo matadero y lo dirige la familia Mariani desde hace más de un siglo; asegura que el plato tomó aquí su forma actual. Gambero Rosso lo nombró Campeón de la Tradición en 2024 por este rabo. El tique medio ronda los 60 €; cierra el domingo por la noche y el lunes.

Carciofo alla giudia en Nonna Betta, Gueto judío

El carciofo alla giudia es una alcachofa entera abierta a presión y frita dos veces en aceite de oliva hasta que las hojas exteriores crujen como patatas fritas y el corazón queda tierno. Viene de la comunidad judía de Roma, que cocina a orillas del Tíber desde la Antigüedad.

Nonna Betta, en Via del Portico d'Ottavia 16, cocina platos judeorromanos y usa la alcachofa en toda la carta, desde el entrante frito hasta la gricia y la amatriciana coronadas con ella. Abre los sábados y el gasto medio ronda los 30 € por persona sin vino. La alcachofa romanesca está en su mejor momento de finales de invierno a primavera.

Supplì en Supplì Roma, Trastevere

Un supplì es un óvalo de arroz cocinado en salsa de tomate, relleno de mozzarella, empanado y frito. Al partirlo, el queso se estira como el cable de un teléfono, y por eso los romanos llaman a la versión clásica supplì al telefono.

Supplì Roma, en Via di San Francesco a Ripa 137, fríe en Trastevere desde 1979 y también vende pizza al corte. Un supplì cuesta 2–3 €. Abre de lunes a sábado de 10:00 a 22:00 y cierra el domingo.

Pizza al taglio en Pizzarium, Trionfale

La pizza al taglio se hornea en bandejas rectangulares, se corta con tijeras y se vende al peso. Las mejores versiones usan masas de alta hidratación y fermentación larga, que dan una base aireada y crujiente capaz de sostener coberturas pesadas.

El Pizzarium de Gabriele Bonci, en Via della Meloria 43, junto a la parada de metro Cipro, reabrió el 13 de septiembre de 2025 tras unas obras que duplicaron el mostrador y añadieron asientos. Los precios recientes rondan los 36 € el kilo para la de jamón y provola, con el supplì clásico a 2,50 €; una comida abundante sale por 12–20 €.

Pizza romana en Da Remo, Testaccio

La pizza redonda romana es lo contrario de la napolitana: fina, estirada con rodillo y horneada hasta que el borde queda quebradizo. Los romanos la llaman scrocchiarella, por el ruido que hace al morderla.

Pizzeria Da Remo, en Piazza di Santa Maria Liberatrice 44, hornea desde 1976 y sirve fritos como filetes de bacalao y flores de calabacín antes de la pizza. Abre de lunes a sábado de 19:00 a medianoche, no acepta reservas y cuesta 15–20 € por persona.

Trapizzino en Trapizzino, Testaccio

El trapizzino es un triángulo de pan de pizza abierto y relleno de un guiso romano: pollo a la cazadora, lengua en salsa verde, albóndigas, rabo de buey.

El primer local de Stefano Callegari, en Via Giovanni Branca 88, es donde nació el formato antes de extenderse por Italia y llegar a Nueva York. Un trapizzino cuesta 5 € y un supplì, 2 €. Abre a mediodía y el viernes y el sábado cierra a la 1:00.

Maritozzo en Pasticceria Regoli, Esquilino

El maritozzo es un bollo de brioche blando y ligeramente dulce, abierto y relleno de nata montada. Los romanos lo toman para desayunar con un capuchino.

Pasticceria Regoli, en Via dello Statuto 60, hornea desde 1916. Un maritozzo cuesta unos 3 € y la hornada se agota a primera hora de la tarde. Abre de 7:00 a 19:00 y cierra los miércoles.

Mercados, barrios y cuándo ir

Saber qué comer en Roma es la mitad del trabajo; la otra mitad es el horario.

  • Mercato di Testaccio, Via Beniamino Franklin: de lunes a sábado, 7:00–15:30. Pasa por Mordi e Vai, en el puesto 15, a por un bocadillo de ternera hervida por unos 5–6 €.
  • Testaccio: la mayor concentración de cocina romana, con Felice, Checchino, Da Remo, Trapizzino y el mercado a menos de diez minutos a pie.
  • Trastevere y el Gueto: supplì, alcachofas y cocina judeorromana; con más gente a partir de las 20:00.
  • La comida va de 12:30 a 15:00 y la cena rara vez empieza antes de las 19:30; muchas trattorias cierran un día a la semana, a menudo el domingo por la noche o el lunes.
  • Temporada: alcachofa romanesca de finales de invierno a primavera; carbonara y supplì todo el año.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la comida más famosa de Roma? Las cuatro pastas romanas: carbonara, cacio e pepe, gricia y amatriciana. Si solo tienes una comida, pide dos para compartir y comparar.

¿Cuánto presupuesto necesito al día? La comida callejera, como el supplì, la pizza al corte o el trapizzino, deja el almuerzo en 5–20 €. Una cena en trattoria cuesta 30–60 € por persona, y 60–85 € con vino en las direcciones más solicitadas.

¿Hay que reservar en los restaurantes de Roma? En Roscioli, Armando al Pantheon y Felice, sí, a menudo con semanas de antelación. Pizzerías como Da Remo y los puestos de comida callejera no aceptan reservas.

¿Dónde encajan las aperturas nuevas? Los clásicos de esta guía son la base, pero la ciudad sigue sumando mesas, como Locanda Bucarelli, y una escena de bares muy activa que se vio en el Roma Bar Show.

Dónde reservar primero

Si solo puedes reservar tres mesas antes de aterrizar, empieza por Salumeria Roscioli (Via dei Giubbonari 21) para la carbonara, Armando al Pantheon (Salita de' Crescenzi 31) para la gricia y la amatriciana, y Felice a Testaccio (Via Mastro Giorgio 29) para el cacio e pepe. Todo lo demás de esta lista de qué comer en Roma se resuelve llegando y esperando tu turno.

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