Salarios mínimos de la hostelería suiza suben un 0,6 % en 2027
Cocineros, camareros y personal de hotel cubiertos por el convenio colectivo nacional suizo reciben una subida que calca al decimal la previsión oficial de inflación, mientras se negocia un convenio nuevo.

Los salarios mínimos de la hostelería suiza subirán un 0,6 % el 1 de enero de 2027, según anunciaron el 28 de septiembre las patronales y los sindicatos que firman el convenio colectivo nacional del sector. La cifra coincide, al decimal, con la inflación que el Gobierno federal prevé para el año que viene.
La subida se aplica a todas las categorías salariales del L-GAV, el convenio colectivo que cubre restaurantes, hoteles y empresas de catering en todo el país. Un empleado sin formación profesional cobrará como mínimo 3.735 francos al mes, frente a los 3.713 actuales. Quienes tienen el certificado Progresso pasan a 3.967 francos, el personal con el certificado federal de dos años (EBA) a 4.094 y quienes tienen el título federal de tres años (EFZ) a 4.555.
En francos, el aumento es discreto: 22 más al mes en la parte baja de la escala, 27 para un cocinero o un camarero con título EFZ y 32 en la categoría superior, reservada al personal con examen profesional, donde el mínimo llega a 5.325 francos. En los contratos de temporada, las nuevas tarifas rigen desde el inicio de la temporada de verano, el 1 de mayo de 2027.
La subida de 2027 mantiene los sueldos más bajos de la hostelería a la par de los precios, y ni un franco más.
Cómo se fijan los salarios mínimos de la hostelería suiza
La cifra no se ha negociado este otoño. En 2025, los seis interlocutores sociales, GastroSuisse, HotellerieSuisse y la Swiss Catering Association por parte empresarial y Hotel & Gastro Union, Syna y Unia por parte de los trabajadores, acordaron que los mínimos de 2026 y 2027 seguirían sin más la inflación media anual que proyecta cada septiembre la Secretaría de Estado de Economía (SECO). El objetivo era sacar el salario de la mesa mientras reescriben el propio convenio.
El grupo de expertos de la SECO publicó esa previsión a mediados de septiembre: un 0,6 % de inflación tanto en 2026 como en 2027, junto con un crecimiento del PIB elevado al 1,7 % para este año y un paro en torno al 3 %. El año pasado el mismo mecanismo dio una subida aún más fina: de 3.706 a 3.713 francos al mes para el personal sin formación.
El resto del marco no cambia: semana de 41 horas como norma, 43,5 horas en los negocios de temporada y 45 en los establecimientos pequeños, cinco semanas de vacaciones pagadas y seis festivos retribuidos al año, según GastroJournal, la publicación profesional que edita GastroSuisse.
Un nuevo convenio colectivo para 2028
La negociación de verdad está en otra parte. Las conversaciones sobre un nuevo L-GAV, que sustituirá al texto vigente desde 2017, empezaron en el último trimestre de 2025. Los interlocutores quieren que sus órganos de gobierno aprueben el resultado a principios de 2027 y, si es posible, aplicarlo desde el 1 de enero de 2028, en un sector que, según GastroSuisse, emplea a unas 270.000 personas.
La contratación es el telón de fondo mucho más allá de Suiza, desde las 22.000 vacantes de hostelería que esperan en la sala hasta nuevos suelos salariales como el salario mínimo de los repartidores de comida en Australia. En Suiza, la subida de 2027 mantiene los sueldos más bajos de la hostelería a la par de los precios, y ni un franco más.


