Impuesto sobre envases en Potsdam: 50 céntimos por vaso
Desde el 1 de octubre, cafeterías, panaderías, cadenas de comida rápida y gasolineras de la capital de Brandeburgo pagan por cada envase y cubierto desechable; el reutilizable queda exento.

El impuesto sobre envases en Potsdam entra en vigor el jueves 1 de octubre y cobra a quien vende comida y bebida para llevar 50 céntimos por cada vaso, caja o plato desechable y 20 céntimos por cada cubierto de un solo uso, según anunció la ciudad el 29 de septiembre.
Lo paga el negocio que entrega el envase, no el cliente, aunque la agencia alemana dpa da por hecho que la mayoría lo repercutirá en el precio. Afecta a restaurantes, cafeterías, panaderías, cadenas de comida rápida y mostradores de gasolinera, e incluye cajas de pizza y tarrinas de helado. Los negocios declaran sus envases cada trimestre, hasta el día 15 posterior al cierre; las multas por incumplimiento llegan a 10.000 euros, según dpa.
Quedan fuera los alimentos que se compran en el supermercado para más tarde, las bolsas de papel de panadería, las botellas y latas con depósito, las sobras que se envuelven a los clientes, los envases de los servicios de reparto y los puestos de mercados o fiestas que venden como máximo diez días al año en la ciudad. Quien pase por completo a envases reutilizables no paga el impuesto sobre envases en Potsdam.
Potsdam ha puesto precio al vaso para llevar; quién acaba pagándolo es la pregunta abierta.
Lo que recaudará el impuesto sobre envases en Potsdam
El pleno municipal aprobó la tasa en marzo. Debía aplicarse el 1 de julio y se aplazó tres meses para dar margen a los negocios. Dpa calcula unos ingresos de alrededor de un millón de euros al año a partir de 2027; la ciudad dice que gasta unos 950.000 euros anuales en instalar y vaciar papeleras públicas, una cifra que Deutsche Umwelthilfe repitió el 30 de septiembre al celebrar el impuesto.
Para amortiguar el cambio, Potsdam ha reservado 170.000 euros hasta 2028: hasta 500 euros por local para las cuotas de un sistema reutilizable, hasta 500 euros para vajilla y cubiertos reutilizables y hasta 2.000 euros para un lavavajillas. Burkhard Exner, en nombre de la ciudad, dijo que el objetivo sigue siendo menos envases desechables, más reutilizables y una ciudad más limpia.
Las cámaras empresariales ven más papeleo
La Cámara de Comercio de Potsdam (IHK) se opone. Su director, Christian Herzog, dijo a dpa que es otro impuesto que trae más burocracia y costes, desde formar al personal hasta reprogramar las cajas, y que golpea sobre todo a las cadenas que operan fuera de Potsdam. La cámara regional de artesanía afirmó que Brandeburgo necesita menos burocracia.
Con el impuesto sobre envases en Potsdam, la capital regional se convierte en la única ciudad de Brandeburgo con esta tasa. Copia a Tubinga, que la introdujo en 2022 y cuyo impuesto avaló el Tribunal Constitucional Federal en una resolución publicada en enero de 2025; Constanza y Friburgo la siguieron. Para la restauración alemana, el nuevo coste llega el mismo año que la rebaja del IVA de la comida en restaurantes y antes de la obligación prevista de aceptar pago con tarjeta.


