Pago con tarjeta obligatorio en Alemania para restaurantes
El ministro de Finanzas, Lars Klingbeil, quiere que desde 2027 todo comercio, café o restaurante ofrezca al menos una forma de pago digital. Dehoga pone el foco en las comisiones.

El pago con tarjeta obligatorio llega a los restaurantes alemanes que solo aceptan efectivo: según las líneas maestras del ministro de Finanzas, Lars Klingbeil, desde 2027 todo negocio en el que el cliente paga en el momento deberá ofrecer al menos una forma de pago digital. El efectivo se queda y habrá que seguir aceptándolo.
El plan abarca comercio, hostelería y servicios. «Queremos que las empresas ofrezcan una opción de pago digital allí donde los bienes y servicios se pagan directamente en el lugar», dice el documento, según la agencia dpa. Las líneas maestras se están coordinando con los demás ministerios y Finanzas quiere llevar el proyecto de ley al Consejo de Ministros antes de fin de año.
Qué exige el pago con tarjeta obligatorio
Desaparece el cartel de «solo efectivo»; queda la pelea por quién paga cada cobro.
Cada negocio elige el método, tarjeta o móvil, siempre que esté implantado en el mercado y acepte al menos un sistema europeo. No habría umbrales de facturación ni recargo para el cliente, así que un mínimo de 10 o 20 € para pagar con tarjeta dejaría de estar permitido. Las organizaciones sin ánimo de lucro, como los clubes deportivos aficionados o las entidades benéficas, quedan exentas. El ministerio alega la evasión fiscal, el blanqueo de capitales y los delitos financieros, porque los pagos digitales dejan rastro.
Hoy ningún negocio alemán está obligado a aceptar tarjetas: solo los billetes y monedas de euro son de curso legal. Según el Bundesbank, el 55 % de las transacciones cotidianas de 2025 fueron sin efectivo, con la tarjeta de débito en el 26 % y el pago con móvil o reloj inteligente en el 10 %. El efectivo aún supuso el 45 %.
Para Dehoga deciden las comisiones
La patronal hotelera y de restauración Dehoga no se opone al principio. Más del 90 % de los establecimientos ya acepta pagos sin efectivo, afirma su directora general, Jana Schimke, y los clientes lo dan por hecho. Su objeción es la factura: las comisiones se cobran como porcentaje del importe, un modelo que, según Dehoga, no tiene lógica técnica. «Si el legislador obliga a los negocios a aceptar una opción de pago digital, esta no puede convertirse en una trampa de costes», dijo Schimke en una toma de posición difundida el 16 de septiembre. La asociación califica 2027 de «muy ambicioso» y pide periodos de transición para los pequeños negocios.
El comercio es más tajante. Ulrich Binnebößel, de la patronal HDE, calificó las normas de burocracia innecesaria y quiere que las tiendas puedan repercutir las comisiones al cliente, algo que las líneas maestras excluyen. La federación de consumidores vzbv apoya el plan. Un análisis del Bundesbank citado por la ZDF concluye que el efectivo y la girocard son las formas de cobro más baratas para el comerciante, y que las tarjetas internacionales de débito y crédito cuestan más.
Quién paga el coste de cobrar es una pelea conocida en la hostelería europea; en Reino Unido, 800 negocios presionan por un IVA más bajo para comer fuera. En Alemania, el proyecto que debe llegar al Consejo de Ministros antes de fin de año dirá si las comisiones tienen respuesta o solo un periodo de transición.
Fuentes
- HOGAPAGE (dpa) · 2026-09-11
- ZDFheute · 2026-09-11
- Gastgewerbe-Magazin · 2026-09-16


