Receta de patatas a la riojana de la vendimia
Este guiso de patata y chorizo de La Rioja gana su caldo espeso al chascar, no cortar, las patatas antes de cocerlas.

Las patatas a la riojana son el guiso de patata y chorizo que alimentaba a los vendimiadores de toda La Rioja, espesado al chascar las patatas en lugar de cortarlas limpiamente.
El plato no tiene un inventor documentado; la mayoría de los relatos sitúan su origen en el campo más que en la cocina de ningún restaurante. Los cocineros de la región lo describen como comida pensada para los vendimiadores, los trabajadores que todavía recogen la uva cada otoño, pensada para ser barata, contundente y lista en una sola olla a fuego bajo.
La técnica que define el plato está en el corte: las patatas no se cortan limpiamente, sino que se «chascan», clavando el cuchillo a medias y partiendo el trozo de un tirón. La rotura irregular libera más almidón al caldo mientras las patatas se cuecen, espesando el guiso sin necesidad de harina ni nata.
La rotura irregular libera más almidón al caldo mientras las patatas se cuecen.
Ingredientes
- 1 kg de patatas, peladas
- 250 g de chorizo riojano semicurado, cortado en rodajas
- 1 pimiento verde, picado
- 1 cebolla, picada
- 2 dientes de ajo, picados finos
- 1 pimiento choricero seco, o 1 cucharada de pimentón dulce
- 1 hoja de laurel
- 4 cucharadas de aceite de oliva
- 1 litro de agua o caldo suave
- Sal, al gusto
Elaboración
- Calienta el aceite de oliva en una olla ancha y fríe las rodajas de chorizo brevemente, hasta que suelten su grasa anaranjada, retíralas y resérvalas; esa grasa es la base del sabor del guiso.
- Pocha la cebolla, el ajo y el pimiento verde en la misma grasa a fuego bajo durante unos 10 minutos, para que las verduras se ablanden sin dorarse en exceso.
- Retira la olla del fuego y añade el pimentón o la pulpa del choricero remojado solo unos segundos, ya que el pimentón se quema y amarga si se cocina a fuego directo.
- Chasca las patatas en trozos irregulares del tamaño de un bocado en lugar de cortarlas limpiamente, y añádelas a la olla junto con el laurel y el chorizo dorado.
- Cubre con el agua o el caldo, lleva a ebullición suave y cuece sin tapar entre 30 y 35 minutos, hasta que las patatas estén tiernas y el almidón que han soltado haya espesado el caldo.
- Sazona con sal, deja reposar el guiso cinco minutos fuera del fuego y sírvelo en platos hondos mientras todavía humea.
Un plato a la medida de la vendimia
La vendimia 2026 de La Rioja cerró como la más temprana registrada, con la recolección comprimida en pocas semanas de calor en agosto y septiembre. Platos como este se pensaron precisamente para ese tipo de jornadas, alimentando a los trabajadores con rapidez entre las filas de viñas sin apartarlos demasiado tiempo de la labor.
¿Qué vino va bien con las patatas a la riojana? Un tinto joven de Rioja sin crianza en barrica es el acompañamiento tradicional; su acidez viva corta la grasa del chorizo. Las sobras se recalientan bien al día siguiente.


