Carnegie Deli reabre en la Séptima Avenida tras 10 años
Carnegie Deli reabre hoy en el número 834 de la Séptima Avenida, en el antiguo local de Stage Deli, con un sándwich de pastrami a 29 dólares.

Carnegie Deli reabre hoy en Midtown Manhattan, una década después de que cerrara su local original en la Séptima Avenida.
La nueva dirección está a pocas manzanas de la antigua, en el 834 de la Séptima Avenida. Ese local perteneció a Stage Deli, el viejo rival de Carnegie en las llamadas «guerras del pastrami» de Nueva York, y después albergó Roxy Delicatessen. Ambas delicatessen abrieron en 1937. Carnegie se queda ahora con el espacio de forma permanente.
Una tercera generación toma el mando
Queremos que quien creció con Carnegie Deli entre y lo reconozca al instante.
Sarri Harper dirige el relanzamiento. Es nieta de Milton Parker, que compró Carnegie Deli en 1976 y lo convirtió en un punto de referencia turístico, con colas que llegaban a ocupar toda la manzana la mayoría de las mañanas. El restaurante original cerró en 2016, tras 79 años en la calle 55 Oeste.
«Queremos que la gente que creció con Carnegie Deli entre y lo reconozca al instante, y darle a toda una generación nueva la oportunidad de crear esos mismos recuerdos», dijo Harper antes de la apertura.
La sala tiene 110 asientos en unos 230 metros cuadrados. Vuelven los paneles de madera, el rótulo iluminado, un pepinillo gigante en la entrada y el Wall of Fame, con sus fotos de famosos incluidas: Mel Brooks, Robin Williams, Taylor Swift. El acceso sigue siendo solo por orden de llegada, sin reservas, con servicio de camareros y horario diario de 11:00 a 22:00.
El pastrami sube de precio
Los sándwiches de pastrami y corned beef mantienen su fama de excesivos: 29 y 28 dólares, apilados en pan de centeno con mostaza y pepinillos. El Broadway Danny Rose combina ambas carnes por 37 dólares. Un sándwich nuevo, el Carnegie Deli Colossus, añade pavo, queso suizo y ensalada de col bajo salsa Russian por 40 dólares.
La tarta de queso vuelve entre 15 y 16 dólares la porción, en versión clásica, de fresa y blanco y negro. Las novedades amplían la carta más allá de los clásicos: patatas fritas Reuben, pepinillos fritos rebozados, tostadas francesas de babka y un hash de corned beef y pastrami para desayunar.
La sopa de bolas de matzá, el paté de hígado, la lengua y los knishes siguen en la carta, junto al perrito caliente gigante que Carnegie ahora llama Lunch-Before-Lunch, a 21 dólares.
Nueva York ha perdido la mayoría de sus viejas delicatessen judías en la última década, presionadas por el alquiler y los cambios de gusto. La apuesta de Carnegie es que el formato todavía atrae público, a precios muy superiores a los de su primera etapa. Puede compararse con otra apertura reciente en Manhattan, Humm, de Daniel Humm, en el West Village, o con la sala de 150 plazas de Ludico en Tribeca.
Fuentes
- Time Out New York · 2026-09-10
- BroadwayWorld · 2026-09-10
- ABC7 New York · 2026-09-14


