La vendimia de Alsacia 2026 acaba mejor de lo temido
La sequía restó hasta un 40 % al riesling en algunas zonas y el granizo golpeó el norte, pero la tercera cosecha menguante seguida es más suave de lo previsto, con mostos ricos en azúcar.

La vendimia de Alsacia 2026 termina con muchos menos daños de los que temían los viticultores: la Cámara de Agricultura de Alsacia calcula la cosecha en unos 804.000 hectolitros, un 4,4 % menos que los 840.681 hl de 2025 y la tercera cosecha menguante seguida.
«Los volúmenes son aceptables, cuando esperábamos que la sequía hiciera una carnicería», explicó Léa Meyer, enóloga de la cámara, al portal especializado Vitisphere el 28 de septiembre. El alivio es relativo. En el conjunto de Francia, Agreste, el servicio estadístico del Ministerio de Agricultura, estimó a 1 de septiembre la cosecha nacional en 33,9 millones de hectolitros, un 6 % menos que en 2025 y un 17 % por debajo de la media de cinco años, en lo que apunta a ser la vendimia más corta de Francia desde 1957.
La lectura de Agreste para Alsacia fue algo más dura: un 6 % menos que en 2025. Las lluvias tardías llegaron, señaló el organismo, pero la sequía ya había dejado las bayas pequeñas.
Alsacia perdió menos vino del que temía, y el riesling pagó la mayor parte de la factura.
El riesling se lleva las mayores pérdidas
El daño es desigual según la uva. El riesling perdió hasta un 40 % del rendimiento en algunos sectores y algunas parcelas ni siquiera se vendimiaron, según viticultores y técnicos citados por Vitisphere. El pinot gris también sufrió, mientras que el pinot blanc y el auxerrois dieron buenas sorpresas. El gewurztraminer es irregular: algunos lotes muestran falta de finura y aromas de lichi demasiado maduro.
Al norte del Bajo Rin, el granizo se sumó a la sequía. Emmanuel Kreiss, viticultor en Rott, vio cómo la tormenta del 16 de julio alcanzaba 8 de sus 10 hectáreas, con pérdidas de hasta el 90 % en algunos sectores. Aun así, calcula que su caída total de rendimiento no pasará del 15 % cuando recoja su última parcela el 1 de octubre.
Una vendimia de Alsacia 2026 récord en precocidad
El calendario fue la otra anomalía. Las primeras uvas para Crémant d'Alsace se cortaron el 12 de agosto, la fecha más temprana registrada, y el inicio oficial del 18 de agosto abrió el mismo día el crémant, los vinos tranquilos y los grands crus, algo inédito en la región. «Ya no hay reglas preestablecidas», dijo en agosto a France 3 Théo Grischko, delegado general de la Association des Viticulteurs d'Alsace. Hace treinta años, la vendimia empezaba a finales de septiembre o principios de octubre.
En bodega, los mostos llegaron con mucho azúcar y una acidez que aguantó mejor de lo previsto, según la cámara. El nitrógeno asimilable es bajo y las fermentaciones se alargan, pero a finales de septiembre no se había registrado ninguna parada.
Para una región que encoge por tercer año consecutivo, una añada más pequeña y más concentrada no es el peor resultado posible. Kreiss hará cuentas el 1 de octubre; la cifra oficial llegará con las declaraciones de cosecha ante la aduana, más avanzado el otoño.


