Briciola mezcla Brasil e Italia en Silver Lake
Los chefs Mattia Raimond y Matteo Di Nicola, que cerraron el reconocido Cedro para mudarse a Los Ángeles, reabren en el antiguo local de Spoon & Pork con una carta construida sobre sus dos infancias.

Briciola, un nuevo restaurante ítalo-brasileño en Sunset Boulevard, abrió a mediados de septiembre en el antiguo local de Spoon & Pork, en Silver Lake.
El nombre significa «miga» en italiano, un guiño al pequeño tamaño del comedor. Es el segundo proyecto de los chefs Mattia Raimond y Matteo Di Nicola, que cerraron su reconocido Cedro, en Newbury Park, a finales de 2025 para mudarse a Los Ángeles.
Raimond nació en Belo Horizonte, de madre brasileña y padre italiano que regentaba un restaurante en Brasil; se crió en el norte de Italia, se formó como sumiller y trabajó en cocinas francesas. Di Nicola, nacido en Roma en una familia de restauradores, se formó como cocinero e hizo prácticas por todo el país. «Siempre quise crear este concepto», dice Raimond. «Fusión ítalo-brasileña».
El prosciutto se encuentra con la papaya, y la cachaça sustituye al vodka en la salsa rosa.
Pasta con acento brasileño
La carta se lee mayoritariamente italiana, pero casi todos los platos llevan un giro brasileño o remiten a la historia de los inmigrantes italianos en Brasil: prosciutto crudo con papaya dulce, polenta frita y un dorado bolinho de bacalhau relleno de bacalao y patata. «No hay Brasil sin bolinho de bacalhau», dice Raimond.
El cavatappi llega cubierto de crujiente linguiça calabresa en una salsa rosa que cambia el vodka por cachaça, mientras que el spaghetti alla nerano usa queijo Minas, un queso brasileño blando, en lugar de provolone. El branzino a la parrilla llega con una salsa de coco y pimiento inspirada en la moqueca, el guiso de pescado brasileño.
Más allá de la churrascaria
Raimond y Di Nicola querían alejarse del formato churrascaria que domina la cocina brasileña en Los Ángeles y dar protagonismo a sabores más regionales, acompañando la cocina con una carta de vinos construida casi por completo con botellas naturales de Austria, Alemania y más allá. Llega la misma temporada que otras reaperturas de acento italiano en Los Ángeles.
Si Silver Lake acoge el queijo Minas en lugar del provolone con la misma naturalidad con la que acoge las importaciones italianas habituales del barrio es la pregunta que el pequeño comedor de Briciola responderá este invierno.
Fuentes
- Eater LA ·


