Caporalato en las Langhe: Alba marcha por los vendimiadores
El obispo de Alba se sumó a sindicatos y Caritas tras una vendimia en la que los voluntarios contaron 16 campamentos y la inspección halló irregularidades en casi ocho de cada diez empresas.

Cientos de personas recorrieron Alba el sábado 24 de octubre para protestar contra el caporalato en las Langhe, el sistema ilegal de intermediarios que recluta mano de obra para las viñas. El obispo de Alba, Marco Brunetti, dijo a los manifestantes que «el jornalero va antes que la botella de vino».
La marcha la organizaron la Caritas diocesana, los sindicatos CGIL, CISL y UIL, la asociación antimafia Libera y Arci Cinema Vekkio, según el semanario local La Guida, que cifró la asistencia en más de mil personas. Salió del centro de acogida de Caritas en via Pola y terminó en la piazza San Paolo con los discursos.
«El caporalato que explota no es solo un delito, es una ofensa a Dios y al hombre», afirmó Brunetti, según La Guida. Añadió que la vivienda «no es un lujo», sino parte de la dignidad del trabajo, y pidió políticas duraderas en lugar de medidas de emergencia.
La persona va antes que el beneficio, el jornalero antes que la botella de vino.
Lo que encontró el informe de Caritas
La protesta llega después de L’altra vendemmia (La otra vendimia), un informe que la diócesis de Alba publicó el 12 de octubre. Según Caritas, más de 6.000 personas trabajaron este año en la vendimia de las Langhe y el Roero, unas 3.000 de ellas temporeras. Sus voluntarios contaron 16 campamentos y refugios improvisados, la cifra más alta que han registrado, y camas en viviendas abarrotadas alquiladas por entre 200 y 300 € al mes.
El informe enumera trabajo no declarado, nóminas que no coinciden con las horas trabajadas, salarios por debajo del mínimo del convenio, sueldos impagados y ningún día de descanso. La diócesis afirma que las personas atendidas por Caritas son menos del 5 % de las que trabajan en las hileras.
Los datos de la inspección de trabajo citados por la CGIL apuntan en la misma dirección, según La Guida: de 67 explotaciones agrícolas y empresas de servicios controladas en la provincia de Cuneo durante la vendimia, algo menos del 80 % incumplía las normas, con 31 trabajadores sin contrato y 100 infracciones de seguridad y salud laboral.
El caporalato en las Langhe y el sector del vino
Matteo Ascheri, bodeguero y expresidente del consorcio que protege el Barolo y el Barbaresco, rechazó que se describa a las bodegas como las «primeras víctimas» del caporalato, una expresión que había usado Coldiretti Cuneo, según Cuneodice. «El problema es sistémico», dijo, y propuso que los productores que cometan determinadas infracciones pierdan el derecho a usar la marca colectiva de los vinos.
En julio, la prefectura de Cuneo renovó un protocolo contra el caporalato, firmado por los consorcios del Barolo y del Roero, las organizaciones agrarias y los sindicatos, que crea un registro voluntario de empresas proveedoras de mano de obra y un sello ético para las bodegas que contraten a través de ellas. Los organizadores de la marcha piden contratación directa, oficinas de empleo más fuertes, coordinación pública de alojamiento y transporte, y más inspectores.
La marcha coincide con la temporada de otoño en Alba, cuando el precio de la trufa blanca sube con la sequía y los visitantes llenan la ciudad.
Fuentes
- La Guida ·
- Diocesi di Alba ·
- Cuneodice ·
- IdeaWebTv ·


