El precio de la trufa blanca de Alba roza los 550 euros
El Tuber magnatum de principio de temporada se vende a 350-550 euros los 100 g al abrir la 96.ª feria de Alba, tras un verano seco que deja a los buscadores a la espera de lluvia.

El precio de la trufa blanca de Alba ha subido a 350-550 euros los 100 g en las primeras semanas de temporada, mientras un verano caluroso y seco en Piamonte deja escaso el Tuber magnatum justo cuando arranca la 96.ª Fiera Internazionale del Tartufo Bianco d'Alba.
La temporada de búsqueda empezó el 1 de octubre y dura hasta el 31 de enero, pero la feria en sí, el Mercato Mondiale en el Cortile della Maddalena, comenzó el 10 de octubre y continúa los fines de semana hasta el 6 de diciembre. Los primeros lotes son pequeños y aún cargados de agua, según los comerciantes, algo típico de una temporada que abre antes de las primeras lluvias de otoño.
El verano seco dispara el precio de la trufa blanca de Alba
Los buscadores de trufa de Alba están fijando este año el precio de la escasez, y confían en que el cielo haga el resto.
La prensa local sitúa los precios de principios de octubre entre 350 y 550 euros los 100 g, unos 3.500-5.500 euros el kilo, una horquilla amplia que refleja cuánto siguen separando el tamaño y el aroma los mejores lotes del fin de semana de los restos. La feria no publica una lista de precios fija: las cotizaciones cambian de puesto en puesto, verificadas por la Commissione di Controllo Qualità, que revisa cada trufa que se vende en el mercado.
Los productores culpan a un patrón que se repite este otoño en toda la Italia trufera: casi sin lluvia hasta finales de septiembre, lo que impide que el hongo se forme bien bajo tierra. «Aspettiamo le piogge e il freddo» (esperamos la lluvia y el frío), dijo Roberto Fattore, comprador de trufas en Savigno, una de varias localidades truferas italianas que reportan este mes el mismo aprieto.
En Acqualagna, en las Marcas, los buscadores están trayendo alrededor del 10% del volumen del año pasado, según la consejera delegada de Acqualagna Tartufi, Emanuela Bartolucci, que espera que el rendimiento se recupere solo cuando noviembre traiga lluvia y noches más frescas. Los trifulau piamonteses describen la misma espera: sin humedad, a los perros les cuesta captar el olor bajo tierra.
La feria de Alba se extiende nueve fines de semana hasta diciembre
En su 96.ª edición, la feria se despliega en nueve fines de semana hasta el 6 de diciembre, con una entrada de unos 6 euros en taquilla; la entrada online incluye también el nuevo museo de la trufa. Cada fin de semana se suman show cookings y catas junto a los puestos, donde las cocinas de Alba combinan el hallazgo de la temporada con los tajarin, la pasta de huevo cortada a mano que construyó la fama de la ciudad.
La cita más seguida de la temporada, la Asta Mondiale del Tartufo Bianco d'Alba, por invitación en el castillo de Grinzane Cavour, cae el 8 de noviembre, normalmente cuando ya han llegado al mercado los primeros lotes serios, y es el momento en que la horquilla de precios de este año se pone realmente a prueba.
Es la segunda historia de cosecha italiana de este otoño que choca con un verano caluroso y seco, tras la vendimia temprana y golpeada por el calor en Burdeos. Por ahora, los buscadores piamonteses hacen lo que hacen cada octubre seco: esperar al cielo. Un noviembre lluvioso traería trufas más grandes y baratas para diciembre; otra racha seca dejaría los precios de apertura de este año como el suelo de la temporada, no su techo.


