Tortillas de maíz nixtamalizado, la técnica de la masa
Maíz seco, agua de cal y paciencia es todo lo que hace falta para hacer masa de verdad en casa, el mismo proceso que hay detrás del Milpero, en Denver.

La nixtamalización convierte el maíz seco corriente en masa, la base de cualquier buena tortilla, y es más sencilla de hacer en casa de lo que la mayoría de cocineros supone.
La técnica tiene miles de años de antigüedad en Mesoamérica y vuelve a estar de actualidad este mes, después de que el restaurante Milpero, en Denver, ganara una estrella Michelin cocinando casi todo a partir de maíz que su propia cocina nixtamaliza. Esta versión usa maíz seco de campo y cal, los mismos dos ingredientes que esa receta siempre ha necesitado, adaptados a un fogón doméstico.
Ingredientes
Dos ingredientes, un remojo de toda la noche, y el maíz deja de ser maíz para convertirse en masa.
- 500 g de maíz seco de campo (no maíz dulce)
- 10 g de hidróxido de calcio de uso alimentario (cal)
- 2 litros de agua, más un poco extra para enjuagar
- Una pizca de sal fina
Elaboración
- Lleva el agua a ebullición en una olla grande no reactiva y añade la cal removiendo hasta disolverla. La solución alcalina es lo que afloja la piel dura del maíz y libera la niacina que el grano mantiene bloqueada.
- Añade el maíz seco, baja a fuego suave y cuece durante 45 minutos, removiendo de vez en cuando para que los granos tomen un color amarillo intenso de forma uniforme. Un maíz cocido de menos queda arenoso al molerlo; uno cocido de más vuelve la masa pegajosa.
- Retira la olla del fuego y deja el maíz en remojo en ese mismo líquido, llamado nejayote, durante al menos 8 horas o toda la noche. Este reposo termina de ablandar el pericarpio sin seguir cociendo el almidón.
- Escurre el maíz y frota los granos con energía bajo el grifo hasta que se desprenda la piel suelta. Si queda piel, la tortilla sale más basta y menos flexible.
- Muele el maíz húmedo, ya llamado nixtamal, en un molcajete, un molino de piedra o un robot de cocina con cuchilla de amasar, añadiendo agua cucharada a cucharada hasta que la mezcla se sostenga como plastilina blanda. Esto es la masa.
- Sazona la masa con sal y divide en 12 bolas de unos 40 g cada una. Prensa cada bola entre dos láminas de plástico en una prensa de tortillas, o estírala fina con un rodillo.
- Cocina cada tortilla en un comal seco muy caliente o una sartén pesada, unos 45 segundos por lado, hasta que se hinche ligeramente y salgan manchas doradas. El hinchado es el vapor escapando de la masa; es la señal más clara de que toca darle la vuelta.
Cómo mantenerlas blandas, o ir más lejos
Apila las tortillas ya cocinadas dentro de un paño de cocina limpio nada más salir del fuego; el vapor atrapado las mantiene flexibles durante horas en lugar de dejar que se sequen y se agrieten.
Cuando la técnica resulte familiar, prueba el método raspada de Milpero: cocina la tortilla solo por un lado y luego raspa la cara cruda con el borde de una cuchara o una piedra de metate hasta que quede fina y crujiente como una galleta, una textura que ninguna tortilla comprada iguala.
Fuentes
- Dining Out · 2026-08-01
- The Colorado Sun · 2026-09-14


