Frank Bonanno abre Rōmyō, el itameshi de Denver
El chef de Bonanno Concepts convierte un año de cenas pop-up en un restaurante permanente en Larimer Square, donde el ramen comparte carta con el katsu de wagyu.

Rōmyō, el restaurante itameshi del chef Frank Bonanno, ha abierto en Larimer Square, en Denver, combinando caldos japoneses con técnica italiana bajo un mismo techo.
El local, con 120 plazas, ocupa el número 1401 de Larimer Street, antigua sede de Ted's Montana Grill, un espacio que Bonanno Concepts llevaba unos 15 años queriendo ocupar. Está en la misma manzana que otros dos restaurantes de Bonanno, Osteria Marco y Vesper Lounge, junto al Tamayo de Richard Sandoval y el Rioja de Jen Jasinski.
El itameshi, la combinación de cocina italiana con ingredientes y presentación japoneses, lleva desde los años ochenta en las cocinas de Tokio. Bonanno probó la idea primero en Dumplin', un pop-up de 22 plazas que sustituyó a su sandwichería Salt & Grinder en el barrio de Highland. «Casi todo lo que había en la carta de Dumplin' está en esta», aseguró.
La fusión se gana su sitio cuando cada técnica prestada sigue sabiendo necesaria.
Rōmyō combina ramen de porchetta con katsu de wagyu
La carta de apertura incluye ramen de porchetta con grelos a la parrilla, huevo poché y caldo de cerdo; katsu de wagyu australiano con salsa tonkatsu y huevo poché; y crudo de atún hawaiano aderezado con salsa de soja envejecida en barrica, naranja y aceite de guindilla calabresa. Las secciones de la carta llevan encabezados en japonés, italiano e inglés, aunque los nombres de los platos se mantienen en inglés.
El local ocupa unos 370 metros cuadrados. Los reservados están diseñados como vagones de tren, y pantallas de vídeo hacen de ventanas, alternando vistas de Japón e Italia. Una jirafa de seis pies sostiene una lámpara sobre el mostrador de recepción, un detalle que incorporó la copropietaria Jacqueline Bonanno, también directora creativa.
El décimo restaurante de Bonanno en su terreno
Rōmyō es la última incorporación de Bonanno Concepts en una ciudad donde el grupo trabaja desde el año 2000, cuando Frank Bonanno abrió Mizuna a pocas manzanas de allí. «Queremos a Larimer Square y queremos a Denver», dijo Jacqueline Bonanno sobre la decisión de quedarse en la manzana en vez de expandirse a otra zona. Frank Bonanno señaló a los vecinos como parte del atractivo: «Tengo la suerte de estar junto a Tamayo, que es de Richard Sandoval, y al Rioja de Jen Jasinski».
La apertura llega mientras la escena gastronómica de Denver también atrae otro tipo de atención, incluida una denuncia laboral en Casa Bonita. Si el itameshi logra retener público más allá de su primera temporada es la prueba que ahora afronta Bonanno en una manzana que ya ha visto abrir y cerrar sus restaurantes durante dos décadas.


