Star Seafood cierra su sexta sede en Hong Kong en dos años
El cierre de Star Palace en Fanling se suma a la ola de cierres de restaurantes en Hong Kong este año, mientras alquileres, costes laborales y las comidas más baratas en Shenzhen asfixian a los salones cantoneses.

La sede de Star Palace en Fanling sirvió su última mesa el 16 de octubre, la sexta que cierra el grupo Star Seafood Restaurant en dos años, en plena ola de cierres de restaurantes en Hong Kong que se extiende durante 2026.
El local, dentro del centro comercial de Cheung Wah Estate, necesitaba mucha afluencia para cubrir el alquiler y los sueldos del personal. Los propietarios han mantenido las rentas estables incluso con menos comensales, un patrón ya habitual en los grandes salones cantoneses de la ciudad.
El grupo ha perdido terreno de forma constante este año. Según Vision Times, que cita a Sing Tao Daily, las sedes de Wong Tai Sin, Tuen Mun, San Po Kong y Kwun Tong cerraron antes en 2026. En abril solo quedaban dos de sus seis sedes originales en activo; los reportajes sobre el cierre de Fanling sitúan la cifra actual entre siete y nueve sedes, una horquilla que refleja la velocidad con la que abren y cierran los locales.
Los salones pensados para el volumen no tienen dónde esconderse cuando las mesas se vacían.
Star Seafood no es la única cadena atrapada en esta ola de cierres de restaurantes en Hong Kong. Sing Tao Daily contabilizó al menos 14 restaurantes de estilo cantonés cerrados solo en los primeros cuatro meses de 2026. House of Canton, en Taikoo Shing, cerró a finales de febrero tras más de 40 años; Longbao, en Kwai Fong, cerró tras 60 años, con sus propietarios citando una negociación fallida para rebajar el alquiler y la caída del gasto local. Jade Garden y Palace Restaurant cerraron al vencer sus contratos de alquiler, mientras las mejores mesas de Hong Kong siguen llenando reservas en otros barrios.
Los viajes de fin de semana hacia el norte suman presión. Cada vez más residentes cruzan a Shenzhen para comer más barato, lo que resta clientela a las casas de té construidas en torno a comidas largas y gastos fijos. Algunos analistas locales también señalan a los propios restaurantes: cartas envejecidas y pocas reformas han empujado a los comensales más jóvenes hacia los cha chaan teng y las cafeterías de nuestra guía sobre qué comer en Hong Kong.
Un formato pensado para el volumen
Los grandes restaurantes cantoneses se construyeron para un Hong Kong anterior, cuando las grandes bodas y las reuniones multigeneracionales llenaban cada mesa. Ese volumen no ha vuelto a los niveles previos a la pandemia, y deja a los operadores con alquileres calculados para un modelo de negocio que ya no cuadra.
La renovación urbana añade otra capa de presión. La casa de té Sun Lung Shing, en Ngau Chi Wan, abierta durante casi 67 años, cerró a finales de abril para dejar paso a un proyecto de renovación urbana, un recordatorio de que incluso los salones llenos pueden perder su contrato por decisiones de planificación y no de mercado.
Los cierres de restaurantes en Hong Kong no dan tregua
Nada de esto apunta a una solución única. Los alquileres no han bajado al ritmo de la afluencia, y un formato que depende tanto de personal deja poco margen para absorber un mal trimestre. Por ahora, el grupo Star Seafood Restaurant y sus pares cantoneses siguen cerrando sedes contrato a contrato, sin señales de que el ritmo vaya a frenar antes de que acabe el año.
Fuentes
- Meyka ·
- Vision Times ·


