Qué comer en Beirut: 10 platos y dónde encontrarlos
Desde mostradores de falafel centenarios hasta las grandes mesas de mezze de Achrafieh, la cocina de Beirut vive del perejil, el garbanzo, el arak y una mesa armenia propia.

Qué comer en Beirut empieza por el mezze, construido sobre perejil, garbanzos y buen aceite de oliva, y se alarga hasta la madrugada en un mostrador de falafel o un puesto de knafeh. Es una ciudad que cocina a la vez tres tradiciones: la de montaña libanesa, el marisco de la costa y una mesa armenia trasplantada entera desde Anatolia hace un siglo.
Las cocinas de Beirut se nutren del trigo y la vid del valle de la Bekaa, de los cítricos y olivares de la costa, y de décadas de migración que trajeron influencias armenias, francesas y del Golfo a una misma mesa. La cultura del mezze está en el centro, lo que explica por qué decidir qué comer en Beirut lleva más tiempo que en otras capitales levantinas: la mesa rara vez se sirve con un solo plato.
Gran mezze en Em Sherif, Achrafieh
Una mesa en Beirut nunca se sirve con un solo plato; la comida se construye despacio a lo largo de una docena de platillos.
Em Sherif es la referencia del mezze libanés formal: una procesión de hummus, moutabal, kibbeh nayyeh y pan caliente que llega sin carta impresa, con precio por persona en vez de por plato. El hummus, batido hasta quedar casi aireado, suele citarse como el mejor de la ciudad.
Hay música en directo los fines de semana y la sala se llena de familias celebrando algo. Una cena de mezze completo cuesta 45 a 70 dólares por persona, bebidas aparte.
Kibbeh y parrillada mixta en Abdel Wahab, Monot
El kibbeh, una pasta de bulgur fino y carne picada, aparece crudo (kibbeh nayyeh, trabajado con cebolla y especias como un steak tartar libanés), horneado en bandeja o frito en forma de torpedo. Abdel Wahab, en Monot, sirve las tres versiones junto a una parrillada mixta fiable de cordero y pollo.
Es un local para grupos, apreciado por su regularidad. Un plato de parrillada mixta cuesta entre 18 y 28 dólares.
Manoushe en Fern Ghattas, Gemmayze
El manoushe es el pan plano del desayuno libanés, estirado fino y horneado en un saj abombado o en un horno de piedra, cubierto con za'atar y aceite de oliva o queso akkawi salado. Fern Ghattas, una panadería de barrio en Gemmayze abierta desde primera hora, es una referencia local para la versión de za'atar.
Un manoushe cuesta entre 2 y 4 dólares, doblado en papel y comido caminando, que es la única forma correcta.
Bocadillo de falafel en Falafel Sahyoun, centro
Falafel Sahyoun sirve sus buñuelos de garbanzo en Damascus Road, cerca de la plaza de los Mártires, desde 1933. Una división familiar en 2006 dio lugar a dos sucursales casi idénticas, ambas con cola a la hora de comer.
El bocadillo llega prieto, con encurtidos, tomate y tahina, y cuesta 3 a 5 dólares, de las comidas más baratas del centro.
Shawarma en Barbar, Hamra
Barbar es una institución de Hamra, abierta hasta muy tarde y pensada para pedir de pie: shawarma, falafel y patatas fritas gritados sobre un mostrador en vez de pedidos desde una mesa. Es tanto un rito beirutí como un restaurante.
Un bocadillo de shawarma cuesta entre 4 y 7 dólares. Ve después de medianoche para ver el mostrador en su momento de mayor ajetreo.
Tabulé y fattoush en Al Falamanki, Sodeco
El tabulé es perejil ante todo y bulgur en un lejano segundo lugar, picado fino con tomate, menta, cebolla, limón y aceite de oliva; el fattoush añade pan de pita frito o tostado a una base similar de verduras mixtas. Al Falamanki, abierto 24 horas en Sodeco, sirve ambos correctamente junto a una carta completa de mezze tradicional y parrillas.
Una ensalada para compartir cuesta entre 8 y 12 dólares, y la terraza sigue animada bien pasada la medianoche.
La mesa diaria en Tawlet, Mar Mikhael
Tawlet es un concepto de cocina colaborativa construido en torno a un cocinero casero distinto de una región libanesa distinta cada día, así que el menú cambia a diario en vez de ofrecer una carta fija. Nació de Souk El Tayeb, el mercado de agricultores de la ciudad.
El almuerzo se sirve como bufé fijo por entre 25 y 35 dólares por persona, una forma poco habitual de probar la cocina casera de fuera de la capital sin salir de ella.
Mante armenio-libanés en Liza, Achrafieh
Liza, instalado en un palacio restaurado de Achrafieh, integra platos armenios en una carta de mezze libanés, entre ellos el mante, pequeños dumplings en salsa de yogur y tomate, junto a confit de cordero a las cinco especias. La comunidad armenia que se asentó en Beirut después de 1915 marcó calles enteras de su cultura gastronómica.
Un plato principal cuesta entre 22 y 35 dólares en una sala que se inclina hacia las ocasiones especiales.
Knafeh en Sea Sweet
El knafeh bil jibn, pasta de hilos o sémola envuelta en queso dulce elástico y empapada en almíbar de azahar, es tanto un dulce de desayuno como un postre. Sea Sweet, con sucursales por toda la ciudad, mantiene el queso ligero en vez de pesado, y lo sirve con menos almíbar si se pide.
Una ración cuesta 4 a 7 dólares y se come mejor recién salida del horno.
Arak y vino de la Bekaa en Levain, Monot
El arak, un destilado de anís a partir de uva, es la bebida por defecto del libanés con el mezze, tradicionalmente mezclado una parte de arak por dos de agua y hielo hasta enturbiarse. Más del 90% del vino libanés procede de la Bekaa, donde Château Ksara, fundado en 1857, y Château Kefraya sostienen la industria moderna.
Levain, un bar de vinos en la calle Monot, sirve una carta seleccionada de unos 40 productores libaneses junto a arak servido a la manera tradicional. Una copa de vino de la Bekaa cuesta entre 10 y 16 dólares.
Qué comer en Beirut por barrio
Souk El Tayeb, el primer mercado de agricultores del Líbano, funciona todos los sábados de 9 a 14 horas en la calle Armenia, en Mar Mikhael, con pequeños productores que venden conservas mouneh, queso, fruta y comida lista para tomar. También organiza mercados satélite más pequeños en Achrafieh los miércoles y en Rabweh los martes.
- Hamra: bares de estudiantes, Barbar, y la mayor concentración de comida barata de la ciudad
- Gemmayze: panaderías y bares de vino en una calle empinada y transitable a pie
- Mar Mikhael: Tawlet, Souk El Tayeb y una ola de pequeños bares de vino natural
- Achrafieh: Em Sherif, Liza y la mayoría de las salas de alta cocina de la ciudad
De abril a junio y de septiembre a noviembre llega el clima más suave para caminar entre barrios; julio y agosto son calurosos y están llenos de la diáspora que vuelve en verano.
¿Es Beirut cara para comer?
¿Es Beirut cara para comer? No a pie de calle: un manoushe, un bocadillo de falafel o un shawarma rara vez superan los 5 dólares. Las cenas formales de mezze en Em Sherif o Liza superan los 50 dólares por cabeza con bebidas, cerca de precios de Europa occidental.
¿Es segura el agua del grifo en Beirut? La mayoría de residentes y restaurantes sirven agua embotellada o filtrada; pídela por norma.
¿Los restaurantes aceptan tarjeta o efectivo? La economía del Líbano funciona en gran medida en dólares estadounidenses, y la mayoría de restaurantes con servicio de mesa los aceptan directamente junto con tarjetas; las panaderías pequeñas y los puestos callejeros solo aceptan efectivo.
¿Es la comida libanesa igual que el resto de la cocina levantina? Comparte raíces con la cocina siria y palestina, visible en platos como la muhammara de Alepo, pero el kibbeh crudo y la capa armenia son propios de Beirut.
Dónde reservar primero
Reserva Em Sherif y Liza con antelación para las cenas de fin de semana, porque ambos se llenan de familias con días de margen. Tawlet acepta reservas de almuerzo con pocos días de aviso y es la mejor introducción a la cocina de fuera de la capital. Para lo demás, Barbar, Falafel Sahyoun y Fern Ghattas no necesitan reserva.
Quien siga dudando qué comer en Beirut después de esto puede simplemente caminar de Mar Mikhael a Gemmayze y pedir lo que haya en el escaparate de la panadería. La mesa de Beirut encaja junto a otras capitales del Mediterráneo oriental que merecen la misma atención, desde la comida callejera de Estambul hasta la cocina de mercado de Tel Aviv y los puestos de koshari de El Cairo.


