Marruecos: la cosecha de aceituna podría abaratar el aceite
Los productores de Uezán, Chaouen y Ksar El Kebir esperan entre un 40 % y un 80 % más de fruto este año, con un precio del aceite por debajo de los 35 dirhams el litro.

La cosecha de aceituna en Marruecos podría crecer entre un 40 y un 80 % esta temporada en las tres provincias del norte que concentran la mayor parte del aceite del país, y los productores esperan que el precio caiga por debajo de 35 dirhams el litro.
El aumento afecta a Uezán, Chaouen y Ksar El Kebir, tres provincias del piedemonte del Rif que aportan una parte importante del aceite de oliva marroquí. La recolección empieza en las primeras parcelas en la segunda quincena de octubre, y la campaña principal se extiende desde finales de octubre hasta mediados de diciembre.
La lluvia frena la sequía en Marruecos
Un buen año de lluvias convirtió la escasez del olivar marroquí en excedente casi de la noche a la mañana.
El cinturón olivarero marroquí llevaba varias campañas con escasez de agua, y tanto los olivares de secano como los de regadío acusaban el déficit. Las lluvias más abundantes del invierno y la primavera han permitido que los árboles se recuperen en todo el norte, según productores y fuentes del sector citadas por el diario marroquí Le360.
Las plantaciones de reciente entrada en producción aportan buena parte de ese salto. Los árboles plantados en la última década suponen ya cerca del 75 % de la superficie olivarera de Uezán y Chaouen, y los productores aseguran que muchos están dando más fruto del esperado para su edad.
La recuperación no se limita al norte. El Ministerio de Agricultura marroquí registró una cosecha nacional de aceituna cercana a los dos millones de toneladas en la campaña 2025-2026, más del doble que la temporada anterior y un aumento del 111 %.
Una temporada de aceite a 35 dirhams
El litro de aceite local llegó a superar los 70 dirhams durante la escasez del año pasado. Las fuentes del norte prevén ahora que el precio baje de los 35 dirhams esta temporada, a medida que la mayor cosecha pasa por las almazaras de la región.
Los productores de Uezán también esperan que el mayor volumen no penalice la calidad, al contrario de lo ocurrido en los años de sequía, cuando el fruto, más pequeño y estresado, elevaba la acidez y rebajaba la categoría del aceite. En otros puntos del Mediterráneo, los cocineros esperan cada otoño el primer sabor del aceite de la nueva cosecha; los almazareros marroquíes confían en vivir un año parecido.
Esta buena racha tiene un matiz para la próxima campaña. Analistas del sector español que siguen el mercado marroquí esperan que la producción nacional caiga en torno a un 44 % en 2026-2027, hasta unos 100 millones de kilos frente a los 180 millones de esta temporada, cuando los olivos entren en su año bajo natural tras una cosecha abundante.
Por ahora, los precios más bajos deberían ampliar la ventaja de coste de Marruecos frente al aceite español e italiano, una diferencia que ya ha atraído compradores hacia las importaciones marroquíes en los dos últimos años. Los almazareros de la zona de Uezán dicen que esperan trabajar a plena capacidad hasta diciembre.


