La inflación de precios en restauración británica sube un 0,4 %
El cerdo, el cordero, el queso y el aceite vegetal volvieron a encarecer en agosto la compra de la hostelería, mientras la verdura y la fruta británicas dejaron la subida muy por debajo del salto de junio.

La inflación de precios en restauración volvió a subir en agosto en Reino Unido: lo que paga la hostelería por comida y bebida aumentó un 0,4 % respecto a julio, según el Foodservice Price Index que elaboran Prestige Purchasing y NIQ. La carne, los lácteos y los aceites tiraron al alza; la verdura y la fruta frenaron.
El dato, publicado el 24 de septiembre, llega tras una subida del 0,2 % en julio y un salto del 1,8 % en junio. El índice mide lo que pagan pubs, restaurantes y empresas de catering por los ingredientes, no lo que paga el cliente en la carta, y este mes tira en dos direcciones: la presión viene de los mercados mundiales de materias primas y el alivio, de los campos y huertos británicos.
Carne y lácteos empujan la inflación de precios en restauración
La presión viene de los mercados mundiales; el alivio crece en los campos y huertos británicos.
La carne y las aves volvieron a la inflación después de un julio en el que los mercados internacionales de carne se habían debilitado por primera vez en el año. La fuerte demanda mundial y una oferta limitada, sobre todo de cerdo y cordero, elevaron los precios, a lo que se suman unos costes de pienso y de explotación altos.
Leche, queso y huevos registraron su mayor subida mensual en varios meses, después de que el calor y la sequía redujeran la disponibilidad de leche cruda en Europa y encarecieran el queso y la leche en polvo. Los aceites y grasas subieron porque los mercados mundiales de aceite vegetal alcanzaron su nivel más alto desde 2022, por la demanda de aceite de palma y de soja y el temor a El Niño. El azúcar, las mermeladas, los siropes y el chocolate también figuraron entre las categorías con más inflación, tras el mal tiempo en Europa y Asia y una cosecha menor en Brasil.
La verdura y la fruta británicas frenan el índice
El contrapeso llegó del producto fresco. Los precios de la verdura bajaron gracias a una buena oferta nacional, y la inflación de la fruta se moderó por la fruta del bosque, la fruta de hueso y las primeras manzanas cultivadas en Reino Unido. Prestige Purchasing advierte, eso sí, de que la sequía prolongada en Reino Unido y Europa amenaza las próximas cosechas de varios cultivos de campo.
«Estamos viendo una fuerte oferta nacional de producto fresco que compensa activamente los mercados mundiales más volátiles, como el azúcar y los lácteos», dijo Shaun Allen, consejero delegado de Prestige Purchasing, que calificó la subida del 0,4 % de fluctuación relativamente menor y señal de una calma pasajera.
Reuben Pullan, consultor sénior de NIQ, leyó la misma cifra con menos indulgencia. «El repunte mensual de la inflación de precios en restauración es una mala noticia cuando la hostelería entra en el trimestre decisivo del año», afirmó, y añadió que los operadores esperan ayudas concretas en los presupuestos que el Gobierno presenta en octubre y que el verano caluroso puede limitar el respiro en el producto fresco.
El índice encaja en una advertencia más larga: los analistas de IGD ya avisaron de que la inflación alimentaria en Reino Unido podría casi duplicarse en 2027. Para las cocinas que ya ponen precio a sus menús de Navidad, la verdura británica barata de agosto llega con la sequía como letra pequeña; el cerdo, el queso y el aceite, sin ninguna.


