River Sing, de Matt McCallister, retrasa su apertura a noviembre
El antiguo chef de FT33 aplaza a noviembre su restaurante de 22 plazas junto a Fair Park, con un menú de cuatro platos a 150 dólares o menos en torno a un jardín cercado.

River Sing, el pequeño restaurante de menú degustación de Matt McCallister cerca de Fair Park en Dallas, ha retrasado su apertura de octubre a noviembre, según confirmó el equipo del chef.
El restaurante ocupa parte de un antiguo concesionario General Motors Truck & Coach de 1928 en el número 820 de Exposition Avenue, a una manzana de Fair Park. McCallister está convirtiendo un antiguo taller en un jardín cercado y ajardinado que hará también de entrada, pieza central del diseño y no un patio añadido por estética.
El menú consta de cuatro o cinco platos por 150 dólares o menos, organizado en torno a una cocina abierta que centra la sala. El equipo será de siete u ocho personas en total, una plantilla pequeña para un espacio pequeño: la barra de la cocina tiene 14 plazas, más diez de mesa, aunque las cifras publicadas sobre el aforo total oscilan entre 22 y 24.
Una sala de 22 plazas construida alrededor de un jardín dice más sobre cómo quiere McCallister que se sienta la cena que sobre su sabor.
McCallister dirigió antes FT33 y Homewood, ambos ya cerrados, y acumula varias nominaciones al premio James Beard. Quien recuerde cualquiera de los dos reconocerá el estilo: local, de temporada y centrado en el producto, construido sobre lo que le ofrezca el mercado esa semana más que sobre un concepto fijo.
Por qué River Sing y no un bar de Grateful Dead
El nombre viene de una letra de Grateful Dead, aunque McCallister resta importancia a cualquier tema musical. Dice que no pretende abrir un restaurante inspirado en el grupo, y describe el objetivo más bien como un oasis, con la hospitalidad por delante de la formalidad.
Un regreso discreto, seguido a escala nacional
River Sing entró en la lista nacional de Food & Wine de las 10 aperturas de otoño más esperadas antes de que McCallister confirmara siquiera una fecha, señal de lo de cerca que la prensa del sector sigue su regreso desde el cierre de Homewood. La atención llega en un momento extraño para la restauración de Texas: el propio contrato de la Guía Michelin en Texas se agota justo cuando abre una nueva generación de chefs. El salto de octubre a noviembre pondrá a prueba cuánto de esa atención sobrevive a la espera.
No hay fecha fija más allá de noviembre. El equipo de McCallister asegura que las novedades llegarán por los canales propios del restaurante y no mediante un anuncio formal.
Fuentes
- D Magazine ·
- Hoodline ·


