Comer fuera genera 95 libras extra de gasto en el Reino Unido
El Informe de Impacto de Restaurantes 2026 de OpenTable cuantifica cuánto gasto arrastran los restaurantes hacia tiendas y bares cercanos.

Los comensales del Reino Unido que gastan dinero más allá de la cuenta al salir a comer localmente gastan de media 95,20 libras en tiendas, bares y otros negocios cercanos, según el Informe de Impacto de Restaurantes 2026 de OpenTable, publicado el 30 de septiembre.
Más de la mitad, el 56%, de los comensales británicos dijo haber gastado dinero en otros negocios la última vez que salió a comer, ya fuera en aparcamiento, una copa antes de cenar o una parada en una tienda cercana. La cifra sube con la edad: los comensales de la generación Z gastan de media 126 libras más allá de la cuenta, los millennials, 118.
Un efecto dominó que los restaurantes pueden medir
La verdadera aportación de un restaurante a una calle comercial rara vez aparece en su propio tique.
El personal de los restaurantes ve el mismo patrón desde el otro lado. Algo más de la mitad, el 51%, de los trabajadores de hostelería encuestados dijo que su propio restaurante genera de forma visible afluencia o gasto en los negocios cercanos, una afirmación que el informe presenta como prueba de que una reserva sostiene a varios negocios.
Los restaurantes aportan 44.000 millones de libras al año a la economía británica y dan empleo a 1,3 millones de personas, cifras que OpenTable cita para argumentar que un restaurante cerrado cuesta a una calle comercial más que su propia facturación. El informe suma a ese argumento económico uno social: el 98% de los encuestados calificó los restaurantes locales como importantes para su comunidad, y el 53% dijo que echaría de menos el ambiente si cerrara uno de sus favoritos.
Las reservas fantasma bajan, despacio
El mismo informe hace seguimiento del problema contrario, las reservas que nunca se presentan. La tasa de reservas fantasma en el Reino Unido cayó un 6% interanual, una tendencia que OpenTable relaciona con un mayor uso de depósitos, retenciones de tarjeta y recordatorios automáticos; los restaurantes que usan depósitos vieron caer las reservas fantasma un 60% a nivel global este año.
La generación Z sigue siendo el grupo menos fiable en la mesa pese a ser el que más gasta a su alrededor: el 57% de quienes reservan de esta generación admitió haber faltado a una reserva sin cancelarla al menos una vez, frente a una media del sector en la que el personal calcula que un solo no-show cuesta unas 55,70 libras de ingresos perdidos, la misma generación cuyo gasto extra el informe destaca como el más valioso para el comercio local.
Ambas cifras conviven en un mercado que ya ajusta sus hábitos de salir a comer, mientras otras cadenas del sector han cerrado locales este año al tiempo que los restaurantes independientes registran un gasto mayor en cada visita.
Fuentes
- CLH News ·
- OpenTable UK ·


