Playing Solo cierra su barra de Malasaña tras cuatro años
Luis Caballero da el último servicio en su barra de ocho plazas de Malasaña el 26 de septiembre y alega agotamiento físico y los límites de un restaurante de un solo cocinero.

Playing Solo cierra el sábado 26 de septiembre, cuando el cocinero Luis Caballero sirva la última cena en su barra de ocho plazas del barrio madrileño de Malasaña. Lo anunció en las redes sociales del restaurante y señaló el agotamiento físico como causa principal, según Infobae.
El local de la calle de Manuela Malasaña 33 funcionaba como un pequeño escenario: un solo pase por servicio, ocho comensales que empiezan a la vez y Caballero cocinando casi en solitario tras la barra. La Guía Michelin, que incluye Playing Solo entre sus restaurantes seleccionados, describe una cocina de inspiración japonesa con influencias francesas y escandinavas construida sobre producto local, con un menú más corto a mediodía entre semana.
Por qué Playing Solo cierra ahora
Una barra de ocho sillas pone techo a la facturación por llena que esté la agenda.
Después de cuatro años, escribió Caballero, las piernas ya no responden igual, y las nuevas obligaciones hacían que fuera el momento de poner fin al proyecto, según recogió Infobae. Fue igual de claro con el dinero: dijo que siempre supo que Playing Solo no le haría millonario, pero que tampoco quería arruinarse.
Es una cuenta conocida en la alta cocina de pequeño formato. Una barra de ocho sillas pone techo a la facturación por llena que esté la agenda, mientras el alquiler, el producto y la energía no se encogen al mismo ritmo. Cuando el cocinero es también toda la brigada, el límite es físico además de económico.
El Español incluyó esta semana Playing Solo en una serie de cierres de la alta cocina española, junto a Lúa en Madrid y Tohqa en El Puerto de Santa María. Madrid ya había perdido este mes Santerra, su estrella Michelin y su cocina de caza, y en Barcelona Slow & Low cambió el menú degustación por las tapas.
Un primer capítulo, no una despedida
Caballero ha presentado el cierre como el final de un primer capítulo y ha dejado entrever que su cocina tendrá otro. No ha dicho dónde, cuándo ni en qué formato.
Hasta entonces, los últimos servicios en Manuela Malasaña 33 llegan hasta el 26 de septiembre. Para una sala construida alrededor de un solo cocinero, el aviso es corto; la lista de espera siempre fue más larga que la barra.


