Futura duplica su apuesta en Milán con menú sin gluten
La segunda dirección milanesa del pizzero Luca Pezzetta suma una cocina íntegramente sin gluten y una barra de diez plazas a la receta tonda romana que llenó su primer local en solo un año.

La pizzería Futura Milán, del pizzero romano Luca Pezzetta, abrió una segunda dirección el 30 de octubre, un año después de que su primer local llenara las mesas en el barrio de Isola.
La nueva Futura está en Via Gaudenzio Ferrari 1, cerca de Corso Genova, en el suroeste de la ciudad, no lejos de las cocinas que preparan el propio ossobuco a la milanesa. El local tiene 75 plazas repartidas en dos salas, con la cocina junto a la entrada. El estudio Antintetico combinó mobiliario industrial con roble claro, y el restaurante abre solo para cenas, todas las noches.
Pezzetta dice que las cifras del primer Futura justificaban por sí solas un segundo local. «Milán nos acogió muy bien desde el primer día», aseguró. Eligió un barrio que describe como de cambio rápido, buscando llegar a un público más amplio que el de Isola.
Segundo veredicto: el apetito de Milán por la tonda romana no necesitaba convencerse, solo más mesas.
La cocina sin gluten de Futura
La gran novedad es una cocina íntegramente sin gluten, montada en una sala aparte con horno propio y harinas certificadas de arroz y maíz. El menú sin gluten repite el principal: un suplí al telefono, una versión con ossobuco de la bola de arroz frita, una croqueta de patata y provola ahumada, y un steak tartar con mostaza.
Las pizzas sin gluten incluyen una Marinara en salsa verde, una Cosacca, Margherita, Napoli y Capricciosa, además de una blanca con porchetta romana. La carta estándar mantiene sus pizzas redondas tonda romana, los fritos, los postres y las tablas de embutidos de pequeños productores italianos. La "Marinara Futura" lleva polvo de aceituna, tomate cherry confitado, anchoas, alcaparras y orégano.
Barra de cócteles y vino natural
También es nueva una barra de cócteles de diez plazas, con una carta que va del aperitivo a la madrugada. La carta de vinos recurre a pequeños productores naturales y biodinámicos, con una selección de Ferdy Wild y un Franciacorta exclusivo que solo se sirve aquí en Milán, además de infusiones y kombucha propios.
Pezzetta se hizo un nombre con la tonda romana, el estilo fino y crujiente que se estira a mano con un rodillo en lugar de lanzarse al aire, distinto de la masa más esponjosa napolitana. La aprendió en Fiumicino y Marino, en los Castelli Romani, antes de traerla al norte, a una escena milanesa que últimamente ha recibido desde la nueva dirección de Enrico Bartolini para Dior hasta pizzerías de barrio.
El primer local milanés de Futura abrió en octubre de 2025 en Via Borsieri. Un año después, el formato se traslada al sur del centro, para comprobar si la misma fórmula funciona en otra parte de la ciudad.


