Le Poisson Volant abre como restaurante que se vuelve club
Los fundadores de Le Cornichon toman un antiguo local de música en el distrito XI, con una cocina que sigue sirviendo después de que las mesas dejan sitio a la pista de baile.

Le Poisson Volant abre este octubre en el distrito XI de París, un restaurante de los fundadores de Le Cornichon que se transforma en discoteca a partir de las 23.00.
La dirección, 5 Rue Marguerite Moret, albergaba antes L'International, una sala de conciertos de larga trayectoria. Detrás del nuevo proyecto están Bertrand Chauveau y Paul Henri, que convirtieron Le Cornichon en una de las mesas con más movimiento del barrio.
Chauveau dirige la cocina junto a la chef Yanxin Yin, formada en Xi'an y Lanzhou antes de trabajar en Tsingtao. Su bagaje en la cocina del norte y el oeste de China da forma a una carta pensada para compartir, sin seguir un único guion regional.
Un servicio de cena que no termina, sino que cambia de iluminación.
El servicio de cena transcurre con normalidad y, pasadas las 23.00, la sala cambia de registro: las mesas se retiran y el espacio se convierte en club, mientras la cocina sigue atendiendo pedidos tardíos en lugar de cerrar con el cambio de turno.
El formato sigue un patrón que Chauveau y Henri conocen bien de Le Cornichon, combinando una cocina seria con un público más desenfadado de madrugada, en lugar de tratar ambos negocios como cosas separadas apiladas en una misma dirección.
Aún no hay fecha exacta de apertura; tanto Sortiraparis como Wallpaper sitúan el lanzamiento dentro de octubre.
Una cocina nocturna, no un último aviso
Los restaurantes que siguen abiertos pasada la medianoche son la excepción en París, donde la mayoría de las cocinas cierran el servicio hacia las 22.30 o las 23.00. La apuesta de Le Poisson Volant es que mantener la comida activa hasta el horario de club le da ventaja frente a locales que dejan de servir en cuanto empieza el DJ.
Se suma a una serie de aperturas de este otoño que difuminan la frontera entre restaurante y ocio nocturno, mientras los locales parisinos buscan alargar el gasto por cliente en lugar de abrir un segundo local para otro tramo de la noche.
El distrito XI mantiene su pulso
El distrito XI ha construido su reputación precisamente con este tipo de cruces, desde bares de vino natural que funcionan también como salas de escucha hasta cocinas que siguen activas mucho después de que dejan de salir platos. La propia apertura parisina de Anne-Sophie Pic eligió este otoño el registro más tranquilo de la Fondation Cartier, un recordatorio de lo amplio que es ahora mismo el abanico de la ciudad.
Le Poisson Volant se suma a ese abanico en lugar de ir en su contra, apostando a que el público que Chauveau y Henri cultivaron en Le Cornichon los seguirá más allá de la cena y hasta entrada la noche.
Fuentes
- Sortiraparis ·
- Wallpaper ·
- ParisBouge ·


